Argentina: Se realizó el Makeathon solidario para diseñar productos que mejoren la calidad de vida de personas con discapacidad

Por primera vez en la Argentina, se realizó esta iniciativa que a través de la tecnología y la innovación brinda soluciones a desafíos cotidianos.

 

 

 

 

Poder cruzar sola -y segura- la calle. Ésa era una de las grandes metas de Daniela Onorato, de 40 años y quien tiene maculopatía bilateral cicatrizal, una patología de la visión que dificulta, entre otras cuestiones, su movilidad. Cuando el 6 de julio se enteró por Internet que Tikkun Olam Makers (TOM) Buenos Aires convocaba a personas con discapacidad que quisieran solucionar problemas cotidianos, no dudó en inscribirse.

 

 

 

 

 

Por primera vez en la Argentina, el 23, 24 y 25 de septiembre se realizó, en Digital House, el Makeathon de TOM, durante el cual diferentes equipos voluntarios construyeron un producto para mejorar la calidad de vida de estas personas. "Recurrí a ellos porque siempre fui independiente y quería tener las herramientas para decidir yo cuándo cruzar o no la calle, sin tener que depender de otro y dándole tranquilidad a mi mamá", admite. Su máximo deseo era poder caminar sin compañía las cinco cuadras que separan su casa del salón de fiestas infantiles donde trabaja. "Veo bultos, grandes cosas, pero no tengo visión central", cuenta Daniela. "En Villa Libertad, San Martín, donde vivo, para ir al trabajo cruzo una avenida y camino cuadras muy transitadas, porque pasan colectivos y no hay semáforos."

 

 

 

 

 

TOM es una organización global sin fines de lucro que nació en Israel y busca encontrar soluciones a los desafíos que enfrentan las personas con discapacidad, mediante el uso de la innovación y tecnología. El proyecto consiste en un trabajo de tres meses, donde entre siete y 10 equipos interdisciplinarios -ingenieros, diseñadores y fabricantes- trabajan junto a una persona conocedora de una discapacidad (por vivencia propia o cercanía) para idear un producto que brinde una solución a alguna de las problemáticas cotidianas que atraviesan.

 

 

 

 

 

 

Menos apoyos

 

 

"Ser autosuficiente genera mayor libertad para la persona con discapacidad y su familia", subraya Mariano Utin, de 36 años y uno de los organizadores de TOM Buenos Aires. Y cuenta que, para hacer posible esta iniciativa, había dos perfiles que necesitaban convocar: "Por un lado, a los need knowers, las personas con discapacidad, y por el otro, a los makers, los profesionales que desarrollarían los prototipos". Se postularon más de 30 casos y siete personas con discapacidad fueron seleccionadas. "A mediados de julio hicimos un pre TOM donde se invitó a esas personas y a los makers a conocerse, y armamos los equipos. Empezaron a trabajar semanalmente en conjunto para conocer el problema y analizar cómo abordar la solución", explica Utin. "Finalmente, en el Makeathon se construyeron los dispositivos y se terminaron de hacer las pruebas finales para tener un prototipo funcional."

 

 

 

 

 

 

A los pocos días de inscribirse, a Daniela le avisaron que había quedado seleccionada para participar. "Poder formar parte del equipo de trabajo fue lo que más me gustó de la experiencia", dice. Para que pudiera cruzar la calle sin ayuda, incluso cuando no hubiese semáforos, once profesiones de diferentes disciplinas (desde arquitectos hasta especialistas en electrónica, impresión 3D y diseñadores industriales) idearon un dispositivo con una cámara que filma en tiempo real y procesa las imágenes para detectar movimientos. Mediante una aplicación, le indica al usuario con una alerta de voz, por un auricular, que algo se aproxima (dándole la indicación de no cruzar) o que no hay movimiento (habilitándolo para el paso).

 

 

 

 

 

Yo puedo solo

Valentino "Valen" Zegarelli fue otro de los need knowers que participaron de TOM. Tiene 11 años y atrofia muscular espinal tipo II, por lo que debe usar una silla de ruedas para trasladarse. Hacer pis sin recibir asistencia fue el desafío que planteó. El prototipo diseñado por el equipo de ocho profesionales es un elemento semiesférico de silicona que redirecciona la orina hacia un contenedor ubicado en la silla. Es reutilizable y fácil de ser esterilizado. "Primero hicimos una prueba y no estaba muy cómodo. Por eso se cambió el material", cuenta Valen, que tiene una vida social muy activa y es miembro del equipo Los Tigres de Pacheco, de la organización Powerchair Football Argentina.

 

 

 

 

 

"Es un chico que puede estar solo perfectamente. Pero cuando va a un cumpleaños, quiere ir a dar una vuelta por el barrio con sus amigos o a la canchita, el que no haya un adulto cerca para acompañarlo si le dan ganas de ir al baño es una preocupación", dice Lorena Lardizabal, mamá de Valentino. TOM se propone impactar sobre la vida de 250 millones de personas alrededor del mundo en los próximos 10 años. Por eso, todos los prototipos ideados quedan disponibles en código abierto para que cualquiera los pueda fabricar. "Que el diseño quede para otros que tengan dificultades como yo es fundamental. Hay gente con maculopatía que se recluye cada vez más, y esto puede darles mayor independencia", concluye Daniela.

 

 

 

 

 

 

Fuente:

La Nación