De las necesidades educativas especiales a la integración e inclusuión

El término Necesidades Educativas Especiales se presente por primera vez en le
Reino Unido en 1978, especialmente en el Informe Warnock, el cual es realizado
por una comisión de expertos en 1974, y cuyo propósito básico es analizar y
revisar alternativas a la situación de la Educación Especial en ese momento.
Lo rescatable de este concepto es que aparece como alternativa a las
denominaciones que se venían utilizando como: deficiente, inadaptado,
discapacitado o minusválido. Sin embargo este hecho no debe ser entendido solo
como un cambio en el lenguaje, sino que es preciso comprenderlo como un
cambio conceptual más profundo, en relación con las características y
necesidades de ciertos alumnos ya que se está aludiendo al reconocimiento de la
heterogeneidad intra e intercategorías. Desde esta perspectiva el objeto de la
Educación Especial se relaciona con una situación de aprendizaje y no a una
condición definida por la naturaleza del “desorden” que mediante la evaluación
solo conduce al etiquetamiento, la categorización y la segregación.
Por su poco aporte en el abordaje educativo hasta el momento, a partir de este
planteamiento se recomienda desterrar el lenguaje y las prácticas centradas en
las deficiencias y cambiar el mismo a “Necesidades Educativas”, para así
proponer lo que el alumno necesita aprender, ¿Cuándo? ¿Cómo?, y ¿Con cuáles
recursos?
 
 
“Necesidades Educativas Especiales hace referencia a un planteamiento de
carácter educativo, como tal supone que cualquier estudiante puedo presentar
durante su proceso educativo dificultados para acceder al currículo de forma
temporal o permanente. Asume que las causas de dichas dificultades tienen un
origen interactivo, por lo que dependen tanto de las condiciones particulares del
estudiante, como de las características del entorno en que se desenvuelve; es 109
decir se presentan en relación con el desajuste entre las características concretas
de los alumnos y las medidas de organización y/o curriculares que se hagan para
ellos”.
 
 
Consecuentemente las respuestas para atender las necesidades educativas de
los estudiantes tendrán que ver con las medidas de apoyos pedagógicos
específicos, docentes de apoyo, adecuaciones curriculares y de acceso; las que
orientarán a que el estudiante se ajuste y satisfaga las demandas y expectativas
del sistema. Pese a los avances que ha significado el planteamiento de
necesidades educativas, finalmente y tal como se señala en párrafos anteriores,
desde esta concepción es el estudiante quien tiene que ajustarse a las demandas
del sistema y a la existencia de un currículo único e inflexible.
Para entender las necesidades educativas especiales de un alumno/a, es
importante poner atención a sus requerimientos, sean cuales fueren sus déficit o
dificultades específicas. Hay que convertir el déficit en necesidades educativas,
para lo cual se debe tomar en cuenta las siguientes preguntas:
 
¿Qué necesita aprender el alumno, cómo y en qué momento?
¿Qué se debe evaluar, cómo y en qué momento?
¿Qué recursos van ha ser necesarios para el desarrollo del proceso de
aprendizaje?
 
 
Las medidas de apoyo extraordinarias son:
-Ayudas técnicas
-Materiales adaptados
-Servicios de apoyo especial
-Adaptaciones Curriculares: de acceso y de contenidos
 
 
Según el nuevo enfoque las necesidades educativas especiales tienen un
concepto educativo y pueden ser permanentes y transitorias, además son
interactivas, relativas y cambiantes. Se pueden producir y son de carácter
individual.
 
Interactivas.- Se definen en función del contexto educativo; radica en que
la necesidad viene dada en relación con el medio donde se desarrolla el
individuo, es decir que las NEE dependen tanto de las deficiencias propias
del niño como de las del entorno en el que se desenvuelve y de los
recursos disponibles en el centro escolar y la comunidad.
 
Relativas.- Su grado depende de las condiciones de enseñanza; es
relativo que la necesidad hace referencia a un espacio y tiempo
determinados, no siendo ni universal ni permanente.
 
Cambiantes.- Se pueden disminuir, compensar, superar, agudizar
Se puede producir.- A causa de múltiples factores y en cualquier
momento de la vida escolar.
Son de carácter individual.- Se determina en relación con el currículo y la
oferta educativa.
 
Desde el nuevo concepto de alumnos/as con necesidades educativas especiales
resulta fundamental determinar que contenidos ofrecen especiales dificultades al
alumno/a, ya que las dificultades de aprendizaje no son sino la manifestación
escolar común de alumnos/as que pueden presentar déficits, problemas o
condiciones personales muy diferentes.
 
Brennan en 1988 realiza una distinción entre las diferencias individuales para
aprender que son inherentes a cualquier alumno y que pueden ser resueltas por
los medios ordinarios de que dispone el profesor, y las dificultades de aprendizaje
que presentan los alumnos con necesidades educativas especiales, que no
pueden ser resueltas sin ayudas o recursos extra, bien sean educativos,
psicológicos o médicos. Es decir: “todo profesor para determinar cuando un
alumno presenta dificultades de aprendizaje significativas con relación a sus
compañeros de edad, debe agotar todos los recursos ordinarios que dispone
(cambios metodológicos, materiales distintos, más tiempo, entre otros) y
considerar que a pesar de ello, el alumno necesita ayuda extra para resolver sus
dificultades”.
 
 
TIPOS DE NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES:
 
Las diferentes necesidades especiales que presentan los alumnos/as pueden ser
permanentes o transitorias.
 
Permanentes.- Son aquellas necesidades que presenta una persona durante
todo su período escolar y vida. Estas Necesidades Educativas Especiales
permanentes se deben a un déficit leve, moderado o grave de alguna o varias
funciones psicológicas, fisiológicas, anatómicas, o alteraciones genéticas que
presentan dichas personas; y que dan como resultado una incapacidad en el
ejercicio de las funciones vitales y de relación. Siendo personas que requieren de
atención especial para abordar su educación.
 
Dentro de esta categoría se encuentran fundamentalmente las necesidades
educativas especiales resultantes de la discapacidad: intelectual (retraso mental),
mental (autismo, esquizofrenia), motriz (parálisis cerebral), física (cuadraplejia.) y
sensorial (ceguera, sordera). Se referiere a alumnos/as con NEE con
discapacidad.
 
También las necesidades educativas especiales que presentan los alumnos/as
con superdotación pues es una condición permanente. Sin embargo, también se
pueden considerar dentro de este grupo las necesidades especiales de alumnos
con problemas conductuales (TDAH), emocionales (depresión) y de aprendizaje
(dislexia), que no han sido superadas y que interfieren durante toda su educación
y su vida en general.
 
Transitorias.- Son problemas o ciertas dificultades de aprendizaje que se
presentan durante un año escolar o durante su permanencia en la escuela que
demanda una atención diferente y que requiere de recursos educativos
específicos para superarlos; estas dificultades generalmente están relacionadas
con la “capacidad del centro educativo para adaptar sus enseñanzas a las
necesidades de estos alumnos y ofrecer una respuesta satisfactoria.
 
Los factores que causan necesidades educativas especiales pueden agruparse
en cuatro categorías:
 
Causas Socioeconómicas y Culturales Deprivados.
 
Limitaciones para el ingreso a la escuela, como la pobreza.
Ambiente cultural pobre y sin estímulos (padres analfabetos).
El trabajo infantil, la prostitución, alcoholismo, drogadicción,
delincuencia, etc; son otros factores que inciden en la calidad de los
aprendizajes de los estudiantes.
 
Causas Educativas.
 
Métodos de enseñanza tradicionalistas.
Escuela selectiva y excluyente.
Relación deficiente entre profesor – alumno.
 
Causas de origen familiar.
 
Conflictos familiares, separación y divorcio.
Sobreprotección, abandono emocional.
Maltrato físico, psicológico y sexual.
Enfermedad permanente de uno de los miembros de la familia.
Migración.
Ausencia de uno de los progenitores.
Alcoholismo, drogadicción o prostitución de uno o varios de sus
miembros familiares, especialmente uno de los padres.
 
Causas de origen individual.
 
Problemas de salud como la desnutrición, la anemia, cáncer, sida,
epilepsia, entre otras.
Problemas emocionales y conductuales. 113
La ausencia de motivación.
Los ritmos y estilos de aprendizaje.
 

NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES Y DIVERSIDAD
 
La sociedad en la que nos desenvolvemos tiene como característica la diversidad,
pues la existencia de alumnos diversos hace que las necesidades educativas
sean también diversas y algunas puedan considerarse especiales. La escuela
para responder a esta diversidad pone en juego unos recursos y desarrolla
procesos de enseñanza que tratan de satisfacer las necesidades que son
compartidas por la mayoría de los alumnos, sin dejar de atender las necesidades
más específicas de algunos de ellos.
 
Un alumno con necesidades educativas puede presentar mayores dificultades en
una escuela que en otra, debido a los diferentes planteamientos educativos, a su
organización y el tipo de respuesta educativa que se dé. En un centro, cuando
más rígida y uniforme sea su oferta educativa, más necesidades educativas
especiales generará en los alumnos.
 
La escuela, centro educativo que es el reflejo fiel de la sociedad debe responder a
la diversidad de su estudiando con todos lo medios a su alcance, si quiere
realmente ofrecer la calidad educativa de la que se habla y que es preciso
concretar de algún modo.
 
La diversidad es norma porque toda persona presenta diferencias, las cuales son
evidentes debido a causas diversas, pero que en cualquier caso precisan ser
reconocidas en los distintos ámbitos de actuación y más todavía en los procesos
educativos donde van a requerir tratamientos individuales. Se vive en una
sociedad progresivamente compleja, en medida que está constituida por grupos
de personas con una gran diversidad social, religiosa, ideológica, lingüística,
étnica y cultural. Por lo cual no resulta admisible postular una disgregación (en
muchos casos segregación) de la sociedad en razón de esta, ni sostener
simplemente un modelo hegemónico alienador de aquellas diferencias. Y en este 114
equilibrio, como es lógico, la escuela constituye la institución mediadora con que
cuentan las sociedades para integrar a sus componentes más jóvenes
 
En este contexto es una necesidad educativa de primer orden, el que los
alumnos/as se formen en la convivencia que exige un cambio de mentalidades y
formas de actuar. La educación en la diversidad constituye un excelente
procedimiento para formar el espíritu crítico del estudiante y su capacidad de
descentración para comprender al otro.
 
Las necesidades especiales de un alumno determinado no pueden establecerse
ni con carácter definitivo ni de una forma determinante, por el contrario, van a ser
en cierta medida cambiantes y relativas, en función de las condiciones y
oportunidades que le ofrezca el contexto de enseñanza – aprendizaje donde se
encuentre el alumno en un momento determinado a lo largo de su escolarización.
por ejemplo, un alumno con un déficit acentuado puede compensar en buena
medida sus dificultades con un entorno positivo en el que se le proporcione una
respuesta adecuada y existan recursos suficientes. Así también, un alumno con
un buen nivel de asimilación, puede verse perjudicado en su rendimiento por un
inadecuado entorno educativo, familiar y falta de recursos.
 
Es importante entender a la diversidad como un valor educativo que pone a
nuestro alcance la posibilidad de utilizar determinados procedimientos de
enseñanza – aprendizaje; considerando que hay dos caminos para dar atención
educativa a las personas que presentan necesidades educativas y son.
 
a.- La integración como el procedimiento adecuado para que las personas
con discapacidad ejerzan su derecho a la educación bajo los principios de
normalización, sectorización, individualización e inclusión en el sistema
normal de educación.
 
b.- La escolarización en instituciones de educación especial cuando las
necesidades educativas especiales requieren de mayores apoyos.
 
En definitiva, la educación especial ensancha sus límites y sitúa la
responsabilidad de la atención a las necesidades educativas de los alumnos en la
escuela regular.
 
El logro de este objetivo depende de varios factores de los que destacaremos los
siguientes:
 
Las modificaciones en la legislación educativa con el fin de que la
educación a la diversidad sea una pieza básica en la configuración del
sistema educativo.
 
La revisión de los planteamientos y la práctica educativa en lo que respecta
a las necesidades educativas especiales tanto por parte de las instituciones
escolares como de los profesionales que desempeñan su labor en ellas.
La provisión de recursos educativos, tanto materiales como personales,
para atender a la diversidad: asesoramiento para la elaboración de planes
de atención a la diversidad en las instituciones, colaboración de los
especialistas en el diseño de respuestas educativas, desarrollo de
materiales curriculares, eliminación de barreras arquitectónicas, formación
del docente o la intervención directa de profesores especialistas (maestro/a
de apoyo psicopedagógico, terapista de lenguaje, entre otros), auxiliares
educativos, fisioterapeutas para el desarrollo de determinados aspectos del
currículo escolar.
 
La finalidad fundamental de la educación es lograr que los alumnos desarrollen
ciertas capacidades y adquieran aquellos contenidos de la cultura que faciliten su
inserción como miembros activos de la sociedad. Lo que significa que la escuela
debe estar capacitada para desarrollar estrategias precisas para compaginar una
enseñanza que sea a la vez común para todos, pero ajustada a las características
y necesidades de cada alumno/a. En este sentido, la atención a la diversidad es el
principio básico de un sistema educativo que busca el fomento de la igualdad de
oportunidades en una sociedad cuya característica es la diversidad de sus
ciudadanos.
 
La Reforma Curricular Consensuada establece los aprendizajes obligatorios por
años de básica para el desarrollo educativo y personal de todos los alumnos; pero 116
no todos los estudiantes se encuentran en la misma situación ante el aprendizaje,
puesto que difieren en sus capacidades, en sus intereses, en sus estilos y ritmos
de aprendizaje o en su historial escolar.
 
Algunas de las necesidades que presentan los alumnos pueden resolverse con el
trabajo ordinario del profesor en el aula: emplear metodologías diferentes para
explicar los contenidos, diseñar materiales específicos, emplear más tiempo y
secuenciar minuciosamente los contenidos que tienen una mayor dificultad o
proponer actividades alternativas.
 
Las “Necesidades especiales en el aula” se han conceptualizado de un modo
distinto, es decir desde “el punto de vista curricular”, con el cual las dificultades se
definen según las tareas, las actividades y las condiciones que se dan en el aula.
Esta perspectiva parte del hecho de que los individuos deben considerarse en un
contexto determinado; el proceso de cada alumno puede entenderse en función
de las tareas, las relaciones y circunstancias que se dan en la escuela, esto exige
al maestro a ser capaz de interpretar los acontecimientos y las circunstancias, y
de aprovechar los recursos de otras personas de su entorno. A decir de Blanca
Terán: “Se trata de mejorar las condiciones de aprendizaje, teniendo en cuenta
las dificultades experimentadas por algunos alumnos/as de la clase: Se supone
que las mejoras redundarán en beneficio de todos los alumnos de la clase, es
decir la importancia atribuida a la equidad siendo un medio de alcanzar la
excelencia”.
 
En consecuencia, se transforman las necesidades especiales en .
mejora y eficiencia escolar.
 
Las características de las escuelas eficientes que pueden llevar con éxito el
proyecto cuentan con
 
1. Una actuación eficiente del director, dedicado a satisfacer las necesidades
de todos los alumnos/as.
2. La seguridad que tiene el personal para atender a las necesidades
individuales de los alumnos.
3. El convencimiento de que todos los alumnos pueden tener éxito en sus
estudios.
4. Facilitar los diversos apoyos al personal docente.
5. El compromiso de proporcionar una amplia variedad de experiencias
curriculares a todos los alumnos.
6. Supervisión sistemática y control de progresos.
Pasando de la escolaridad eficiente a la enseñanza eficiente, se concluye que los
maestros más eficientes:
 
Recalcan la importancia del significado.
Asignan tareas realistas y provocadoras.
Verifican los progresos en el trabajo de los niños/as.
Ofrecen una variedad de experiencias didácticas.
Dan al alumno la oportunidad de elegir.
Tienen grandes expectativas.
Crean un ambiente positivo.
Hacen planteamientos coherentes.
Reconocen los esfuerzos y las realizaciones de los alumnos.
Organizan los recursos para facilitar el aprendizaje.
Alientan a los alumnos a trabajar en cooperación.
Supervisan los progresos y los comunican periódicamente.
En resumen los maestros que satisfacen adecuadamente las necesidades
especiales utilizan mucho las estrategias que ayudan a todos los alumnos a tener
éxito en sus aprendizajes. Es necesario precisar una enseñanza y aprendizaje
eficiente para todos los niños/as y sobre todo que el maestro adopte nuevas
formas de pensamiento y de comportamiento, siendo esta la base para mejorar la
práctica docente.
 

LA DIVERSIDAD EN LA ESCUELA
 
Hoy en día la creciente diversidad de alumnos en nuestro sistema educativo
evidencia la necesidad de que los profesores tengan que enfrentarse a una gran
variedad de formas de aprender, de diferencias individuales que se traduce en
distintos ritmos de aprendizaje, distinta predisposición y diversas tendencias para
aprender, diferentes intereses y desigual apoyo familiar.
 
Tradicionalmente la escuela ha estado marcada en su organización por criterios
selectivos, como consecuencia del enfoque homogeneizador de la enseñanza y la
clasificación del alumnado. Ello se refleja en un modelo caracterizado por la
uniformidad de la aplicación del currículo, amparado en la supuesta
homogeneidad de los alumnos y por lo tanto, el estudiante que no se adapta al
sistema queda postergado, se le excluye o se le deriva a especialistas.
Dado este esquema de discriminación y de exclusión de la diversidad, la escuela
ha contribuido a profundizar las desigualdades más que a compensarlas.
Para equiparar las oportunidades los sistemas educativos tienen que emprender
una reforma estructural y organizativa sustancial cuya característica más
importante es la flexibilidad tanto en lo que refiere a las formas de agrupamiento
como al currículum. De allí que no se ha de insistir tanto, en las desventajas o
deficiencias del educando, sino en los modos de comprender mejor el contexto
educativo donde se manifiestan las dificultades educativas, haciendo más
adecuado y accesible el currículum.
 
Cuando el sistema educativo logre un ajuste real y de respuesta a la diversidad de
la población escolar, recién en ese momento estará asegurado el derecho de
todos a una educación de calidad. En este sentido, el reconocimiento y abordaje
de la diversidad constituye el punto de partida para evitar que las diferencias se
conviertan en desigualdades y desventajas entre los alumnos; esto no significa
reclamar la uniformidad para todos los alumnos sino por el contrario, supone
educar en el respeto a las peculiaridades de cada estudiante y en el
convencimiento de que las diferencias son el resultado de un complejo conjunto 119
de factores, tanto individuales como de origen sociocultural que interactúan entre
sí.
 
La comprensividad va asociada a finalidades sociales y políticas atribuyéndole al
currículo un importante valor de transformación en la medida que proporciona las
mismas oportunidades para todos los alumnos y alumnas y compensa
desigualdades sociales y culturales.
 
Algunas de las ideas básicas propias de la “comprensividad” o la educación
inclusiva, fueron señaladas por Alvarez y Soler (1998), destacándose las
siguientes:
 
Considerar desde el inicio que las personas son diferentes y que en
consecuencia la escuela debe ayudar a cada uno a desarrollar sus
aptitudes en un contexto normalizado lejos de la selección y la consiguiente
clasificación de alumnos en diferentes tipos de centros preestablecidos.
Eliminar la competitividad, en tanto visión de la vida como carrera en la que
sólo algunos podrán llegar al final.
 
Ofrecer a todos oportunidades para compensar las desigualdades de
partida; sin intentar por ello educarlos para formar personas iguales.
En la atención a la diversidad se pueden señalar algunos principios a seguir, entre
los que destacamos:
 
! Personalización antes que estandarización frente a un alumno tipo o
“promedio” que en la realidad no existe. Esto significa reconocer las
diferencias individuales, sociales y culturales de los alumnos a partir de las
cuales se orienta la acción educativa.
 
! Respuesta diversificada frente a respuesta uniforme. Permite adecuar a las
diferentes situaciones de partida los procesos de enseñanza-aprendizaje. 120
! Heterogeneidad frente a la homogeneidad. Este principio destaca el valor
de los agrupamientos heterogéneos de los alumnos para educar en valores
de respeto y aceptación de las diferencias en una sociedad plural y
democrática.
 
 
FACTORES INTRA E INTERPERSONALES DE LA DIVERSIDAD
 
 
Los principales factores que explican las diferencias que se producen en el
aprendizaje de los estudiantes se refieren a cuatro dimensiones: Cognitivas,
Motivacionales, Afectivas y Relacionales.
 
Ámbito Cognitivo.- Este ámbito explica las diferencias en el aprendizaje por el
distinto nivel intelectual de los estudiantes, y se manifiesta en la diversidad de
procesos, estrategias, estilos de aprendizaje y conocimientos básicos, lo que
explica la mayor o menor facilidad de unos y otros para aprender las tareas
propuestas.
 
Motivación de los Estudiantes.- La Motivación de logro académico que implica
una orientación de la actividad de la persona con el objetivo principal de
experimentar el éxito y la valoración positiva de la propia competencia, la
estructura de las metas, el carácter intrínseco o extrínseco de las recompensas y
las capacidades metacognitivas o de autorregulación son los conceptos más
utilizados para explicar las diferencias entre los estudiantes de esta dimensión.
 
Factores Afectivos.- Los estudiantes ponen en acción sus sentimientos y sus
capacidades afectivas cuando aprenden. El proceso de enseñanza no está al
margen del mundo personal de los estudiantes sino que, más bien, su propia
personalidad es la que dota de significados, y de interés a la tarea propuesta. La
representación que el estudiante tiene de sí mismo, en la que el autoconcepto y la
autoestima ocupan un papel principal, la atribución que el estudiante realiza sobre
si el resultado de su acción depende de causas externas o internas, y las
expectativas que el profesor tiene sobre él mismo, constituyen factores
importantes que están presentes en el proceso de aprendizaje; este aspecto está
presente en la explicación de las diferencias individuales. 121
 
Aspectos Relacionales.- El proceso de instrucción tiene un claro componente
relacional, en el que el profesor/a y el estudiante interactúan para conseguir
objetivos.
 
 
 DE LAS NECESIDADES EDUCATIVAS COMUNES A LAS NECESIADES
EDUCATIVAS ESPECIALES.
 
 
El concepto de diversidad que subyace al enfoque de educación inclusiva, pone
de manifiesto que si bien, todos los niños/as tienen necesidades comunes básicas
de aprendizaje, que están expresadas en el curriculum escolar y que a la vez,
existen pautas generales del desarrollo a las cuales atender, cada alumno tiene
una manera propia y específica de aproximarse a las experiencias y al
conocimiento. Esto remite al hecho de que todos los alumnos tienen necesidades
educativas individuales para acceder a los aprendizajes que son fruto de la
procedencia social y cultural, así como de factores personales.
 
Las diferencias individuales en cuanto a capacidades, motivaciones, estilos de
aprendizaje, intereses y experiencias de vida, son inherentes al ser humano y se
dan tanto a nivel de los individuos como también de los colectivos, teniendo gran
influencia en sus procesos de aprendizaje, haciéndolos únicos e irrepetibles en
cada caso. Muchos de los niños/as que experimentan dificultades de aprendizaje
y participación en la escuela son capaces de superarlos, si se tienen en cuenta
sus necesidades y se les proporciona oportunamente la ayuda que requieren. El
origen de esos problemas puede estar en las diferencias personales, culturales,
sociales o lingüísticas, o bien por que la escuela no tiene en cuenta dichas
diferencias. Como menciona Rosa Blanco, “los diversos grupos sociales, etnias y
culturas tienen normas, valores, creencias y comportamientos distintos que en
general no forman parte de la cultura de las escuelas. El desajuste entre la cultura
escolar y la de estos colectivos influye de manera importante en el menor
progreso de estos alumnos y muchas veces en el abandono de la escuela. Las
diferencias de género también inciden en el proceso de aprendizaje”
 
 
Respecto a esto, la autora afirma que si bien en América Latina no existe un
problema importante de inequidad de género en cuanto al acceso a la educación,
salvo en el contexto rural e indígena, existen problemas de discriminación que se
reflejan en los contenidos, expectativas, estilos de enseñanza y materiales
didácticos. Asimismo, existen otros alumnos que para acceder y progresar en sus
aprendizajes requieren de ciertas medidas y recursos de apoyo distintos de los
que ofrece regularmente la escuela a la mayoría de sus alumnos, nos referimos a
los alumnos/as que presentan necesidades educativas especiales, sean éstas
transitorias o permanentes durante el proceso de escolarización.
 
Ningún niño/a debe ser considerado ineducable, los fines de la educación son los
mismos para todos, y que es un bien al que todos tienen derecho. Después de
destacar que su fin es lograr una formación que garantice a todos la dirección de
la propia vida y el acceso a la educación y al trabajo, expresa que los niños
encuentran diferentes obstáculos en su camino hacia ese fin, y que para algunos
incluso los obstáculos son tan enormes que la distancia que recorrerán será muy
larga. Sin embargo, en ellos cualquier progreso es significativo.
 
Vidal y Manjón señalan algunas ideas para determinar de qué se habla cuando se
afirma que un alumno tiene necesidades educativas especiales. Ellos plantean
que el concepto de necesidades educativas especiales posee un carácter
interactivo (depende tanto de las características individuales como de la respuesta
educativa); un carácter dinámico (varía en función de la evolución del alumno/a y
de las condiciones del contexto educativo); deben definirse en base a los recursos
adicionales que requieren y a las modificaciones necesarias en el curriculum; no
poseen un carácter clasificatorio de los alumnos; se definen considerando las
potencialidades de aprendizaje y desarrollo
 
Este enfoque implica un paso adelante con respecto a las respuestas
tradicionales de corte clínico o compensatorio ofrecida a los alumnos que
presentan dificultades en la escuela, ya que desplaza el foco de atención del
problema del alumno individual al contexto educativo y pone de relieve las
decisiones curriculares que las escuelas toman, las actividades de aprendizaje 123
que proponen, los métodos que utilizan y las relaciones que establecen con sus
alumnos/as tienen una poderosa influencia en el aprendizaje y, en consecuencia
la escuela juega un papel determinante en los resultados de aprendizaje, puesto
que dependiendo de la calidad de la respuesta educativa que proporciona puede
contribuir a minimizar o compensar las dificultades o por el contrario a agudizarlas
e incluso, a crearlas, producto de una enseñanza inadecuada.
 
En la actualidad, se puede advertir que muchos países incluido Ecuador se
encuentra en proceso de transición al cambio, proceso que se refleja en la
coexistencia de distintos enfoques y modalidades para abordar la educación de
los alumnos que requieren de atención especial.
 
 
ESTUDIANTES CON NECESIDADES EDUCATIVAS ESPECIALES CON O
SIN DISCAPACIDAD.
 
El estudiante tienen necesidades educativas especiales cuando presenta
necesidades mayores que el resto de los alumnos/as para acceder a los
aprendizajes comunes a su edad (por causas internas o por un planteamiento
educativo inadecuado) y necesita para compensar dichas dificultades,
condiciones de aprendizaje especialmente adaptadas en los diferentes aspectos
de la propuesta curricular ordinaria, así como la provisión de recursos específicos,
distintos de los que la escuela ofrece a la mayoría de los estudiantes.
 
La educación de los estudiantes con necesidades educativas especiales con o sin
discapacidad debe basarse en una política integradora lo cual implica que se
produzcan una serie de condiciones hacia las que es posible avanzar, para que la
Educación Especial deje de ser un subsistema para un determinado tipo de
personas y se convierta en un conjunto de recursos especiales que el sistema
pone al servicio de la educación general, en beneficio de todos sus estudiantes,
contribuyendo así a proporcionar una educación para todos.
 
Esta educación debe desenvolverse en un marco favorable para lograr la igualdad
de oportunidades. En este contexto las exigencias educativas responderán a las 124
atenciones pedagógicas de modo continuo, desde las comunes a las especiales.
incluyendo tanto apoyos temporales, como servicios permanentes.
 
Se hace necesario analizar algunos de los rasgos de la nueva concepción de
Necesidades Educativas Especiales, así como las consecuencias de su
progresiva implantación
 
 
1. El profesional no debe profundizar ni en el déficit, ni en las limitaciones sino
 
más bien reforzar las potencialidades de los niños/as con necesidades
educativas especiales.
 
2. Debe pensarse en términos de las exigencias de los distintos contextos de
desarrollo, ofertando a las personas con discapacidad, los medios
necesarios para facilitar su progreso. En definitiva debemos evitar
establecer categorías entre los educandos de acuerdo con sus condiciones
personales y centrarnos en los que afectan su desarrollo personal y que
justifican la provisión de determinadas medidas específicas.
 
3. No es posible establecer una línea divisoria clara entre las necesidades
educativas comunes y las especiales; puesto que existe una amplia gama
de necesidades por lo que las ayudas especiales que precisan
determinados educandos tendrán siempre un carácter complementario
nunca sustitutivo.
 
4. Las necesidades educativas especiales pueden tener un carácter
permanente o transitorio, aunque siempre se muestran con un importante
grado de relatividad, dado que su identificación tiene lugar en un contexto
determinado.
 
5. La identificación de las necesidades educativas especiales de un educando
se convierten en el inicio de la determinación de las actuaciones educativas
apropiadas, de los recursos personales y materiales que debemos
proporcionar en orden a su crecimiento personal.
 
6. En consecuencia, las necesidades educativas especiales de un estudiante
deben identificarse con el contexto escolar, es decir sobre la base de las
exigencias que la escuela les plantea, por lo general en torno al currículo.
Saber por ejemplo que un estudiante tiene parálisis cerebral leve, nos ayudará a
explicar algunas de sus dificultades de aprendizaje, pero lo que en mayor medida
necesitan los diferentes profesionales que van a incidir en su educación, es saber
que contenidos escolares son adecuados y prioritarios, cómo enfrentarse a la
tarea de aprender, cuales son los materiales más adecuados y que tipo de apoyo
precisa; en definitiva hay que traducir el déficit en necesidades educativas.
 
 
INTEGRACIÓN EDUCATIVA.
 
Entre los años 40 y 70 debido a una serie de acontecimientos sociales como las
sucesivas declaraciones internacionales de los derechos del hombre y los
deficientes,a los que se suma la inconformidad de los padres de familia de
personas con discapacidad así como los mismos discapacitados es que se
empieza a defender por un lado el derecho a la educación en escuelas ordinarias
y regulares y por otro a cuestionar el papel de las instituciones de educación
especial que no han podido formar adultos capaces de desenvolverse en la vida y
de insertarse en la sociedad, lo que resulta lógico por la segregación que han
vivido en estos centros.
 
La integración educativa, es la incorporación de todo tipo de estudiantes a los
establecimientos de Educación Regular, sean cuales fueren sus diferencias o
necesidades individuales. Es un reto para la institución educativa, superar
partiendo de bases distintas a las manejadas antes, con propuestas de objetivos
innovadores.
 
Es posible integrar, salvando las diferencias y el trato discriminatorio, sobre la
base del mantenimiento de una relación en igualdad de condiciones, en un mismo
ambiente, con actividades comunes, con juegos compartidos, con proyectos
conjuntos entre otros. Esto no solo es conveniente para las personas con
necesidades educativas especiales, sino para todas las personas, pues la
convivencia enseña a respetar la diferencia de los demás, a no considerar a nadie
como inferior, a colaborar con otros con naturalidad, a conocer distintas
necesidades, convirtiéndolos en personas independientes más humanas y
productivas para enfrentar los retos de la vida.
 
Actualmente en nuestra sociedad los niños/as con Necesidades Educativas
Especiales, en la mayoría de los casos, son excluidos del sistema formal
educativo, aún cuando la Integración se encuentra contemplada dentro de los
lineamientos educativos de nuestro país.
 
Se considera que esta situación pueda deberse a que los docentes no han tenido
la suficiente oportunidad de ser sensibilizados ni preparados para trabajar con la
diversidad, siendo éste el paso y requerimiento inicial que debe existir en un
centro educativo a fin de llevar a cabo un proceso de integración escolar, con
altos grados de eficiencia.
 
La Integración tiene sus orígenes en el concepto de normalización, entendiéndose
como: “la posibilidad que el deficiente mental desarrolle un tipo de vida tan normal
como sea posible”
 
 
El impacto de este nuevo pensamiento en la educación especial conlleva a definir
que el fin no consiste en curar o rehabilitar a los sujetos con déficits, sino en hacer
que adquieran las habilidades, valores y actitudes necesarias para desenvolverse
en los diferentes ámbitos de la vida adulta.
 
Por esta razón, desde la integración educativa se empieza a cuestionar las formas
en que tradicionalmente las instituciones educativas y las prácticas educativas
propiamente en el aula no son las más adecuadas para poder responder a las
necesidades educativas de cualquier alumno, en particular de aquellos que
presentan una condición de discapacidad. Provocándose entonces que la
educación especial ya no se conciba más como aquella dirigida a un grupo
específico de alumnos, sino que su énfasis estará en aquellas medidas y acciones
dirigidas al ámbito escolar que permitan a los docentes responder a las
necesidades de todos sus alumnos/as.
 
Otra razón importante de tomar en cuenta en el surgimiento de la integración, es
el fracaso de los centros de educación especial, ya que no siempre han logrado la
meta que se proponían: formar adultos capaces de desenvolverse en la vida y de
insertarse en la sociedad, lo que resulta lógico por la segregación que han vivido
en esos centros.
 
Desde una perspectiva ideológica la integración es un importante paso en la
valoración positiva de las diferencias humanas, puesto que su fundamento
filosófico trasciende la mera ubicación del sujeto en la sociedad como ha sido
entendida, sino que significa que las personas con discapacidad formen parte de
la sociedad a la que pertenecen. Ya que desde una perspectiva educativa la
integración defiende la escolarización conjunta de alumnos “normales” con
estudiantes con discapacidad.
 
 

DEFINICIONES
 
 
La integración educativa consiste en incorporar a los niños/as con necesidades
educativas especiales al sistema regular de enseñanza, siendo considerada la
educación como una unidad con diferentes ajustes para dar respuesta a la
diversidad de necesidades de los alumnos; debiendo proveer los medios
necesarios para proporcionar la ayuda indispensable que cada alumno requiere
dentro del contexto educativo lo más normalizado posible.
 
“La integración educativa, es la incorporación de todo tipo de estudiantes a los
establecimientos de Educación Regular. sean cuales fueren sus diferencias o
necesidades individuales. Es un reto para la institución educativa, superar 128
partiendo de bases distintas a las manejadas antes, con propuesta de objetivos
innovadores”
 
Blanco Fernández define a la Integración Educativa como: el proceso mediante el
cual un niño con alguna deficiencia es acogido en la escuela regular,
desarrollándose como un ser social. Su finalidad es conseguir el mayor grado de
presencia física, de participación en el aprendizaje, en el juego y en la vida social
diaria de la escuela, junto con todos los niños.
 
Es posible integrar; salvando las diferencias y el trato discriminatorio, sobre la
base del mantenimiento de una relación de igualdad de condiciones, en un mismo
ambiente, con actividades comunes, con juegos compartidos, con proyectos
conjuntos y otros. Esto no solo es conveniente para las personas con
necesidades educativas especiales, sino para todos/as. La convivencia nos
enseña a respetar la diferencia de los demás, a no considerar a nadie como
inferior, a colaborar con otros con naturalidad, a conocer distintas necesidades,
convirtiéndoles en personas independientes, más humanas y productivas para
enfrentar los retos de la vida.
 
 

PRINCIPIOS
 
 
El principio rector es la normalización, se hace efectivo a través de la estrategia
de la Integración Escolar, en función del cual todos los niños/as tienen derecho a
educarse bajo los principios de:
 
Igualdad.
 
Equidad.
 
Individualización.
 
Sectorización.
 
Democratización.
 
Normalización, es la integración y participación del niño en todo su contexto
familiar, escolar y social beneficiándose de todos los servicios y apoyos que le
garanticen mejores condiciones de vida.
 
Muntaner define que la normalización no significa normalidad. Normalización
significa la aceptación de las personas con su deficiencia dentro de la sociedad,
con los mismos derechos, responsabilidades y oportunidades a disposición del
resto de las demás personas.
 
 
DE LA ESCUELA ESPECIAL A LA INTEGRACIÓN EN LA ESCUELA
REGULAR
 
La educación especial en el Ecuador, ha sido desarrollada hace relativamente
poco tiempo y de manera desigual en diferentes regiones del país según los
recursos disponibles. No obstante, ha seguido un modelo más o menos común
impartiéndose mayoritariamente en escuelas o aulas especiales separadas. En
ellas la atención se da a partir de una distribución de los alumnos por sus
necesidades educativas especiales y la enseñanza es ofrecida por profesores
especialistas a través de un curriculum específico.
 
La mayor crítica que se le ha hecho a este modelo, es que no ha logrado su
propósito de formar personas capaces de desenvolverse en forma autónoma en la
vida y de integrarse y ejercer un rol activo en la sociedad, lo cual es entendible
debido a la segregación que estos alumnos han vivido en la escuela. Por otra
parte, la existencia de escuelas especiales, ha traído como consecuencia que un
gran número de alumnos/as que fracasan en la escuela común, fruto de la
predominancia del enfoque homogeneizador, terminaran escolarizados en éstas.
Sin embargo, este enfoque ha ido cambiando como consecuencia entre otros
factores, del movimiento mundial en favor de la integración de las personas con
necesidades educativas especiales. Es así, que en el transcurso de los últimos
años, el Ecuador ha puesto un mayor énfasis en la perspectiva de la integración
escolar, generando políticas y programas para avanzar hacia este objetivo. 130
 
A pesar de estos avances, la integración de los alumnos con necesidades
educativas especiales no ha conseguido transformar significativamente la cultura
de las escuelas para que respondan a la diversidad de características y
necesidades de todo el alumnado y erradicar las prácticas de discriminación y
segregación que se siguen dando en ellas. Rosa Blanco plantea algunas de las
debilidades que presenta el enfoque de la integración para lograr una educación
verdaderamente inclusiva que integre la diversidad y proporcione aprendizajes de
calidad a todos los alumnos, son las siguientes:
 
La integración ha estado básicamente centrada en el colectivo de alumnos con
necesidades educativas especiales derivadas de discapacidad a quiénes se les
otorgan las facilidades necesarias para el acceso y permanencia en la escuela.
No obstante se da la paradoja que muchas escuelas que abren sus puertas a la
integración de niños y niñas con discapacidad, simultáneamente están
expulsando o discriminando a otros alumnos.
 
En general se ha transferido el enfoque de la educación especial a la escuela
común que es ajeno a la cultura de éstas, reforzando la idea de que la educación
de los niños/as y jóvenes con necesidades educativas especiales es un asunto
que requiere ser abordado por especialistas y por tanto, en muchos casos la
responsabilidad de la educación de estos alumnos se delega en los profesionales
de apoyo y no es asumida por los docentes de las aulas regulares.
 
Los procesos de integración se han centrado más en la atención individualizada
de los alumnos integrados que en transformar los procesos educativos y la
organización de las escuelas y las aulas de forma que se puedan beneficiarse
todos los alumnos y alumnas. Por ejemplo, se adapta el curriculum, las
estrategias de enseñanza o los procedimientos de evaluación a los alumnos que
forman parte del programa de integración, y no se hace lo mismo con otros
alumnos que presentan dificultades de aprendizaje o de adaptación.
 
Provisión de recursos adicionales sólo para los niños integrados. En un
buen número de países, la integración está asociada a la provisión de recursos
humanos y materiales de carácter especializado para los niños y jóvenes con 131
discapacidad, sin considerar a otros muchos niños y niñas que también presentan
dificultades de aprendizaje o de participación y que requieren de ayudas
adicionales para superar o compensar sus dificultades.
 
Mayor énfasis en el proceso de socialización e integración. En muchas
experiencias de integración se ha privilegiado más la integración física y social
que la propiamente educativa, lo que ha conducido a prestar más atención al
desarrollo de las capacidades relacionadas con la socialización que a los
aprendizajes curriculares, limitando así las oportunidades educativas de estos
alumnos.
 
 
 ESCUELA INTEGRADORA
 
Hacer efectivo el derecho a la educación y brindar oportunidades de acceso con
igualdad y equidad son las proclamas de la integración escolar, sustentándose en
que todo individuo tiene posibilidades de aprendizaje y que el desarrollo de estas
se vinculan estrechamente con las oportunidades que el medio ofrece.
 
Para que la integración se produzca se requiere un cambio en la práctica
educativa, en la actitud del maestro y de los educandos, de la organización de las
escuelas y de la comunicación que se establece en el contexto educativo.
 
Para cumplir con el derecho ya señalado, es necesario crear espacios y
sostenerlos, en donde se pueda desarrollar una cultura de aceptación hacia las
diferencias; siendo tiempo de preocuparse por fomentar y practicar valores
creando actitudes que nos permitan al momento de la práctica, avanzar hacia la
creación de una ESCUELA ABIERTA A LA DIVERSIDAD, UNA ESCUELA PARA
TODOS, que sea: “capaz de responder a las necesidades educativas, adecuando
sus recursos tanto materiales como metodológicos a las características, no solo
de los educandos considerados de educación especial, sino también a las
individualidades de cada uno, reconociendo sus posibilidades y actuando
conforme a ellas”
 
La escuela integradora reconoce la educación como un derecho. Este principio
define todas sus acciones, caracterizándola como un espacio que brinda
oportunidades con igualdad y equidad a todos los estudiantes, a través de planes
y programas flexibles que se traducen en acciones curriculares generando
elementos innovadores que posibiliten vivencias y valores en la práctica educativa
que beneficien a todos.
 
La escuela integradora asume que la educación es un derecho inalienable del
individuo, por tanto actúa en consecuencia con él. Se debe tener claro que la
finalidad de la educación es preparar para la vida. Educar no es otra cosa que
procurar todos aquellos conocimientos que le son útiles para desenvolverse y
generar otros que enriquezcan la cultura, dando cuenta de los logros, el afán
permanente del educando por mejorar su calidad de vida y preservar todos
aquellos valores que permitan coexistir.
 
El concepto de educación es el que permite entender él por qué la educación a
sido elevada a nivel de derechos humanos; derecho avalizado
internacionalmente, el que habla de igualdad de oportunidades educativas y el
respeto a la individualidad; la aplicabilidad de esta igualdad de oportunidades en
la escuela conlleva el concepto de equidad.
 
 
 ESCUELA ABIERTA
 
 
La escuela abierta pretende dar cabida a todo tipo de estudiantes, con sus
diferencias particulares sin discriminación ni segregaciones de ningún tipo, de ahí
la necesidad de conocer algunos de los conceptos y exigencias que deben ser
tomados en cuenta y ponerlos en práctica para que el modelo abierto sea una
realidad:
 
Concepción del hombre como una personalidad activa, en constante
cambio y construcción.
 
Concepción del estudiante como autor (protagonista), de su propio
conocimiento y desarrollo.
 
Importancia de los intereses y problemas individuales.
 
Adaptación curricular general del centro de modo permanente y/o temporal
a las diferencias de los alumnos/as.
 
Práctica de situaciones de trabajo que rompan las barreras disciplinarias y
fomenten el agrupamiento flexible de los estudiantes.
 
Libertad de reglas para alcanzar el éxito.
 
Aplicación de un modelo educativo basado en:
 
1. Relaciones interpersonales.
2. Observación de procesos.
3. Consideración del entorno.
 
 
Mayor importancia a los procesos que a los resultados.
 
El papel que juegan las instituciones de educación especial en este modelo de
atención es la de una tendencia evidente hacia la utilización de institutos de
educación especial solo para las personas que puedan ser integradas en una
escuela de educación regular. No obstante, se deben crear situaciones de
convivencia normalizada en un entorno ordinario, que eviten la restricción
ambiental a que se ven sometidos los educandos, de tal manera que tras una
atención educativa directa en una institución, según el programa y recursos
necesarios que precisen, teniendo siempre en cuenta las reales posibilidades del
estudiantado.
 
 
 MODALIDADES DE INTEGRACIÓN
 
 
La integración escolar, modalidad que es el motivo de este estudio, es una etapa
que forma parte de la integración social que requiere de interacción entre el sujeto
con necesidades educativas especiales y la comunidad; esta relación se efectúa
de diversas formas, pero la verdadera integración se da con la participación activa
en cualquiera de los procesos sociales que pueden presentarse. La integración no
se dará en su verdadera dimensión y no cumplirá con su objetivo, si se la
entiende como una mera “ubicación física”.
 
En el proceso que conduce progresivamente a alcanzar la integración social de la
persona con discapacidad, se distinguen las siguientes fases: Integración física, 134
funcional, educativa y social, siendo esta última la que llevará a la persona a su
integración total.
 
Estos niveles de integración no serían válidos sino se toman las medidas
adecuadas para que la integración se realice desde el momento en el cual se
detecta la deficiencia, tomando en cuenta los distintos estamentos de la sociedad,
desde la misma familia hasta las instituciones o grupos en los cuales participe el
sujeto con necesidades educativas especiales.
 
La integración escolar en función de la amplitud y nivel de las necesidades
educativas especiales, las modalidades de integración son diferentes.
Integración Completa.- El estudiante desarrolla toda la actividad escolar en su
aula, con la adaptación curricular necesaria (tiempo, métodos, contenidos), de la
que se responsabiliza el profesor/a de aula, quien recibe apoyo psicopedagógico
para orientar y llevar a efecto su labor adecuadamente. De forma paralela el
estudiante puede recibir atención específica fuera del horario escolar.
Integración Mixta o Combinada.- El estudiante desarrolla parte de su actividad
en el aula, en determinados momentos recibe un apoyo educativo específico en
función de sus necesidades y del programa individualizado que sigue fuera o
dentro de la institución educativa (en una Institución de Educación Especial), de
modo individual o grupal. El programa en estas áreas es aplicado por el profesor
especial de acuerdo con el asesoramiento del equipo de apoyo. En cambio las
áreas en las cuales no presenta problema son de competencia exclusiva del
profesor del aula regular.
 
En este tipo de integración el alumno sale parcialmente del aula regular al aula de
apoyo psicopedagógico, para recibir ayuda especializada.
 
Integración Parcial.- Esta modalidad es válida para los alumnos con dificultades
en todas las áreas del programa, pero con posibilidades de participación en
algunas actividades de la escuela; el alumno permanece la mayor parte del 135
tiempo fuera del aula y se integra a ciertas actividades con sus compañeros
donde participa como guía el profesor de aula común.
El estudiante no puede integrarse en el aula Regular, por la especificidad o
profundad de las necesidades educativas especiales que presenta, para llevar
adelante los aprendizajes adecuados a su edad.
 
En este caso son dos las soluciones variables:
 
Permanece en el Aula de Integración del establecimiento de modo
permanente durante el horario escolar. Convive y realiza otras actividades
con el resto de los compañeros en recreos, deportes, juegos y actividades
extra curriculares.
 
Asiste a una institución específica de educación especial que se adecue a
sus características en horario diferido, para que luego se incorpore a otras
modalidades que facilite su integración.
 
El estudiante que no puede realizar actividad alguna de aprendizaje en un
establecimiento de educación regular, recibirá atención individualizada en una
institución de educación especial.
 
Por lo expuesto es de vital importancia fortalecer la estructura técnicoadministrativo de la Educación especial (programas, servicios e instituciones de educación especial). Se trata de optimizar con otros establecimientos del entorno y facilitar en lo posible la integración, a la vez que sirvan de apoyo a otras
instituciones del sector.
 
 
CONDICIONES PARA UNA INTEGRACIÓN EFECTIVA
 
La población factible de integración educativa son los niños/as con Necesidades
Educativas Especiales con o sin discapacidad; pero no todos podrán integrarse
fácilmente al programa de una escuela regular, y sobre todo, no de la misma
manera, debido a la diversidad de tipos y al grados de deficiencia que presentan y
por las diferencias individuales propias de cada ser humano.
 
La persona con alguna discapacidad presenta problemas particulares y en su
mayor parte requiere de un apoyo pedagógico y psicológico con características
particulares; tratando de encontrar un equilibrio entre educación regular y
educación especial, según las necesidades generales y especiales del niño/a
ofreciendo un contexto favorable para una integración efectiva; y cuyas
condiciones son las siguientes:
 
Una legislación clara y definida.
 
Sensibilización a la comunidad.
 
Capacitación al maestro.
 
Formación del maestro.
 
Flexibilizar la programación curricular.
 
Organización del centro educativo.
 
Servicios de apoyo a la integración.
 
Participación de los padres y de la comunidad.
 
Investigación y desarrollo.
 
 
 
UNA LEGISLACIÓN CLARA Y DEFINIDA
 
Se demanda en primera instancia la voluntad del Gobierno para asumir la
educación de calidad como estrategia real para la inclusión social y el desarrollo
enmarcada en una Legislación clara y definida, para lo cual, el cumplimiento de la
Constitución sería suficiente.
 
El primer paso para mejorar la oferta de la educación especial, es que exista una
legislación clara que estipule derechos y responsabilidades, determine políticas al
respecto y asegure la atención para los niños/as y jóvenes con necesidades
educativas especiales. Es necesario que la legislación contemple el nuevo
enfoque respecto a las necesidades especiales y se vincule a la ley general de
educación; sumándose a esto el apoyo efectivo de la Administración Educativa;
que permita que haya una provisión y distribución racional de recursos, una
combinación entre las diferentes instancias implicadas a potenciar determinados
planteamientos en la práctica.
 
Es importante que la legislación vigente que ampara a las personas con
Necesidades Educativas Especiales con o sin discapacidad se socialice y difunda
a todos los campos a fin de que se dé cumplimiento y se adopten medidas
complementarias en salud, bienestar social y trabajo para apoyar y hacer
efectivas las leyes educativas y currículo vigente.
 
El propósito es progresar hacia Instituciones Educativas inclusivas en la que todos
los estudiantes aprendan juntos, independientemente de condiciones personales,
sociales o culturales. Las instituciones educativas integradoras representan un
marco favorable para lograr la igualdad de oportunidades y completa
participación, propendiendo a una educación personalizada, que fomenta la
solidaridad entre los/as estudiantes y el mejoramiento de la calidad del
interaprendizaje. La educación integrada y la rehabilitación basada en la
comunicación representan dos estrategias complementarias para impartir
enseñanza a las personas con discapacidades fundamentadas en los principios
de integración y participación.
 
 
SENSIBILIZACIÓN A LA COMUNIDAD
 
Una de las acciones básicas para lograr la creación de condiciones favorables
para la integración, en la sensibilización de la comunidad educativa y autoridades
comprometidas con el programa de integración. Debiendo realizarse campañas
de sensibilización y concienciación, mediante seminarios y talleres de tipo
vivencial y experiencial de la comunidad, tratando de fomentar e inculcar la
aceptación y actitud positiva hacia las personas con necesidades educativas
especiales.
 
La concientización y sensibilización de los padres de familia y la comunidad es
imprescindible, ya que a través de su participación serán generadores de
soluciones que contribuyan a una integración positiva de la persona con
necesidades especiales en el medio familiar, escolar y social.
 
La comunidad sensibilizada deja de ser una entidad receptiva y pasa a jugar un
papel protagónico y activo, que a través de su gestión asume el compromiso de 138
poner en marcha todos los recursos comunitarios en beneficio de sus miembros;
así se inicia un cambio de conceptualización y de actitud positiva hacia la
diferencia, ya que la comunidad es también el ámbito más apropiado en el que se
dan reales oportunidades de integración.
 
La necesidad de un cambio de actitud social que contraste a la tendencia
discriminatoria de amplios sectores de la sociedad, tendría que responder a un
plan agresivo, continuo y conciente de educación a la comunidad en general y se
puede lograr mediante los medios de comunicación como: la prensa, revistas,
televisión, publicidad, películas, entre otros, para fomentar actitudes favorables a
la integración social de las personas con o sin discapacidad, venciendo los
prejuicios, corrigiendo la información errónea e inculcando un mayor optimismo e
imaginación sobre el potencial del las personas con necesidades especiales;
además se puede informar al público de nuevos métodos pedagógicos, se puede
divulgar ejemplos de prácticas acertadas y de experiencias satisfactorias sobre la
educación a personas con NEE.
 
 
CAPACITACIÓN AL MAESTRO
 
Es necesario que exista docentes altamente preparados para la atención de las
necesidades específicas de los educandos, como también el adiestramiento de
otros profesionales afines. Pues la actualización en conocimientos y tecnología de
avanzada del recurso humano comprometido con la educación, es tarea
fundamental y prioritaria.
 
La capacitación del maestro debe ser permanente y ajustarse a las necesidades
de los alumnos y profesores, procurando llegar al perfeccionamiento docente,
tratando de conseguir una transformación de los perfiles profesionales
enfatizando en los siguientes aspectos:
 
Preparación para un trabajo de equipo, cooperativo e interdisciplinario.
Detección de los niños/as con necesidades educativas
Desarrollo de nuevas metodologías y estrategias de intervención 139
Puesta en práctica de las adaptaciones curriculares de mayor a menor
significatividad.
 
En la actualidad la forma de preparación y actualización docente que se da, es a
través de la capacitación en servicio y se utilizan modalidades tales como:
seminarios, talleres, guías, folletos de orientación, perfeccionamiento a distancia,
apoyo de equipos especiales, entre otros.
 
 
 FORMACIÓN DEL MAESTRO
 
Para ofrecer una enseñanza de calidad a los estudiantes con necesidades
educativas especiales con o sin discapacidad, depende en gran medida de la
formación y desarrollo profesional de los docentes y de otros profesionales
involucrados en su atención. Por tanto la formación del docente inicial y en
servicio es un factor de primer orden para desarrollar una oferta educativa de
calidad, es importante revisar las concepciones como modelos y planes de
formación en la perspectiva de la nueva conceptuación de las necesidades
educativas especiales.
 
La formación del talento humano para la educación, está bajo la responsabilidad
del estado, el mismo que debe procurar en el maestro una idónea y sólida
formación a nivel académico y profesional, tomando en cuenta para ello cualquier
innovación en el sistema educativo, en lo científico, técnico y pedagógico. El
nuevo maestro debe alcanzar una elevada capacidad de reflexión sobre la
práctica educativa, una profunda validez del trabajo cooperativo, buena
disposición para la atención a la diversidad, todo esto garantizará una actuación
adecuada y eficiente tanto en el centro educativo como en el aula.
 
“Para que la integración tenga éxito es menester que se establezcan programas
apropiados de formación a docentes, tanto de docentes regulares como
especiales. Estos programas deben ser el reflejo del concepto de la educación
integrada.”
 
 
La UNESCO a nivel regional en América Latina analizó la situación actual de la
formación de maestros con respecto a la integración de niños/as discapacitados y
se constató que no existen y no se han hecho reformas curriculares dentro de la
formación del maestro con el objetivo de facilitar la inclusión del discapacitado a
las escuelas regulares. Los fines y objetivos de la formación docente en el
sistema educativo regular no contempla beneficiar o apoyar a la integración del
educando con necesidades educativas especiales; en consecuencia los planes,
programas y el desarrollo de la práctica docente están centrados en la atención
exclusiva de los educandos de la escuela común.
 
Pretendiendo una aplicación generalizada de la educación integrada, se propone
que todo estudiante que aspire a llegar a ser docente, reciba en su carrera una
formación básica en educación especial.
 
En la última consulta de la UNESCO sobre educación especial con respecto a la
formación de profesionales se propone que:
 
- La educación especial debe ser un componente obligatorio de los
programas de capacitación antes del empleo y en el servicio del personal
docente en todos los niveles (preescolar, primario, secundario, profesional,
educación de adultos y enseñanza informal).
 
- Las estructuras y los recursos existentes para la formación docente, se
tienen que utilizar los mismos para capacitar al personal tanto en
educación especial como en educación regular. Se debe comprometer a
los institutos de enseñanza media como a las universidades e instituciones
de enseñanza superior a participar y contribuir a la formación en materia de
educación especial en todos los niveles.
 
En estos momentos la puesta en marcha del proceso de integración, está
produciendo inseguridad, angustia y preocupación en el profesor lo que pone en
peligro la aceptación e implantación del proceso de integración en las escuelas,
una causa relevante que produce esta angustia es la falta de formación del
docente en educación especial, disciplina que debe interesar a todos. 141
La formación del docente debe asegurar el conocimiento del sistema de
funcionamiento de las estructuras educativas, como de las características y
tratamientos de los niño/as con necesidades educativas especiales con o sin
discapacidad, además debe incorporar el conocimiento de estrategias de
enseñanza – aprendizaje apropiados.
 
Otro de los aspectos importantes para la aceptación del niño/a con necesidades
educativas especiales es el cambio de actitud que debe producirse en el profesor,
debiendo ser abierta y positiva; por tal motivo, para modificar las actitudes de las
personas se requiere disponer de una amplia información sobre el tema. Es
necesario demostrarle al docente que la participación de los niños/as con NEE en
su clase y en la escuela, es provechosa para el conjunto; los cambios e
innovaciones que se hagan para ello redundarán en beneficio de su labor
profesional.
 
En conclusión, Monereo expresa: el nivel de formación, preparación y actitud del
maestro de aula integrada puede considerarse como una variable imprescindible
aunque no la única, para el éxito o fracaso de todo proceso de integración
escolar.
 
 
FLEXIBILIZACIÓN DE LA PROGRAMACIÓN CURRICULAR
 
 
El currículo es el eje vertebral de la acción educativa de una escuela. La
existencia de currículos abiertos y flexibles es una condición fundamental para dar
respuesta a las diferentes necesidades de los/as alumnos/as y de los contextos
socio-educativos en los que se desarrolla su proceso de enseñanza-aprendizaje.
 
Las escuelas deberán ofrecer opciones curriculares que se adapten a niños/as
con discapacidades, necesidades e intereses diferentes.
 
La respuesta a las necesidades especiales de los alumnos hay que buscarla en el
currículum común, realizando los ajustes y adaptaciones precisos y
proporcionando las ayudas técnicas necesarias para favorecer el acceso al
currículum y facilitar la comunicación, la movilidad y el aprendizaje. Es de vital
importancia proporcionar a los alumnos/as con necesidades educativas 142
especiales un currículum equilibrado en el que se contemplen sus necesidades
individuales, pero sin perder de vista los objetivos que se expresen en el currículo
ordinario.
 
En resumen la integración de un niño con necesidades educativas especiales con
o sin discapacidad será mayor, cuanto mayor sea su participación en las
actividades curriculares comunes.
 
 
ORGANIZACIÓN DEL CENTRO EDUCATIVO
 
Los cambios en relación al currículo, como en la metodología a aplicar en el
proceso de enseñanza-aprendizaje en la atención a niños/as con necesidades
especiales y la llegada al Centro Educativo de los recursos profesionales de
apoyo, obligan a realizar una modificación en la organización general. Lo cual
supone cambios en la estructura organizativa del centro, que deben efectuarse a
través de un proceso lento y complejo que exige la participación activa de todos
los implicados en el proceso educativo. Estas modificaciones afectan todos los
elementos de la organización desde la distribución de espacios hasta las
funciones y contenido de los departamentos, esta propuesta organizativa es
global e incide prioritariamente en:
 
- La agrupación de los alumnos.
 
- El rol a desempeñar cada profesional
 
- La racionalización del espacio
 
- La adecuación de horarios
 
- La programación del curso o ciclo
 
“La organización, determina el contexto donde se llevan a la práctica los
planteamientos curriculares previstos y permite aprovechar en forma óptima todos
los recursos existentes la implementación de un programa de integración en la
escuela ordinaria requiere de un cambio radical tanto en las condiciones como en
los recursos de los que debe disponer el centro educativo”.
 

PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES
 
La participación de los padres/madres de los estudiantes con Necesidades
Educativas Especiales con o sin discapacidad en el proceso educativo debe
contribuir notablemente su desarrollo. Es fundamental que colaboren en las
actividades de las instituciones educativas, contribuyan en la evaluación y
planificación del currículo, apoyen determinados aprendizajes en el hogar y
cooperen en el control de sus progresos.
 
Implicar a los padres y a las madres es un primer paso para facilitar la integración
del estudiante en el medio familiar y desarrollar un enfoque basado en la
comunidad. La participación de los padres y madres es esencialmente importante
en la primera infancia, como principales educadores en esas edades.
 
Los padres de los niños con necesidades educativas especiales con o sin
discapacidad organizados en asociaciones, deben ayudar a promover la
participación de la comunidad y de organizaciones gubernamentales y no
gubernamentales invitándolas a participar en programas de ayuda, mediante la
determinación de apoyo financiero o técnico.
 
 
INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO
 
Educar a los estudiantes con necesidades educativas especiales con o sin
discapacidad, requiere de una constante investigación acerca de la naturaleza de
las necesidades educativas que se presentan como consecuencia de la
discapacidad y sobre la mejor forma de compensar a través de la enseñanza sus
dificultades específicas. Avanzar en este ámbito implica la difusión de buenas
prácticas y de investigaciones pertinentes, atención especial centrada en
estrategias pedagógicas innovadoras y creación de centros de documentación.
 
Los resultados de diversos trabajos de investigación, el conocimiento y la
experiencia de otras personas en el campo educativo, se pueden y se deben
utilizar para enriquecer y estimular el proceso de superación profesional. Lo
importante es que la información obtenida de las investigaciones sea vista como 144
un complemento para el desarrollo de la práctica profesional y no como un
sustituto de ella.
 
 
SERVICIOS DE APOYO A LA INTEGRACIÓN
 
La educación de alumnos discapacitados en escuelas regulares implica una
amplia responsabilidad para la escuela en diferentes niveles, como: la dotación de
personal docente y auxiliares, el cambio de actitudes, la transmisión de
información, las oportunidades de perfeccionamiento docente, la práctica en el
aula; lo cual requiere que la escuela cuente con servicios de apoyo internos y la
colaboración de servicios de apoyo externos, siendo muy importantes para el
éxito de las políticas educativas integradoras, siempre que exista una adecuada
planificación y coordinación entre las diferentes instancias implicadas en el
proceso educativo.
 
 
EQUIPOS DE APOYO.-
 
El trabajo en equipo se apoya en las relaciones
armónicas, existentes entre los miembros del grupo, mediante el intercambio
formal e informal de información, que les permite exponer sus puntos de vista sin
sentirse coartados por factores personales, profesionales o de cualquier otro tipo.
Debemos entender que el equipo puede ser entendido en sentido amplio, como
un grupo de personas con conocimientos en diferentes áreas las cuales aportan
sus experiencias en la búsqueda de un objetivo común que prima sobre sus
intereses personales y que brinda satisfacción no solo al grupo sino a la persona.
 
 
 EQUIPO DE APOYO PSICOPEDAGÓGICO
 
El equipo de apoyo psicopedagógico, es aquel que está conformado por profesionales especializados
en diferentes áreas y se encuentran en capacidad de involucrarse conjuntamente
en la atención a los niños con necesidades educativas especiales, orientándose a
desarrollar capacidades y potencialidades de los mismos
 
El objetivo del equipo de apoyo psicopedagógico es conceptuar el proceso de
atención e intervención desde una óptica más integral y lograr la autonomía y la
equiparación de oportunidades para la persona con limitaciones. Ello requiere una
activa participación del individuo, su familia y de las distintas instituciones y
sectores de la comunidad.
 
 
 EQUIPOS DE APOYO A LA INTEGRACIÓN.
 
- Los Equipos de Apoyo a la Integración están constituidos por profesionales de los Centros de Diagnóstico e instituciones de educación especial capacitados y comprometidos con el
Programa de Integración; los mismos que están conformados por:
! Psicólogo educativo o psicopedagogo (Coordinador del equipo).
! Psicorehabilitador.
! Terapeuta del lenguaje y voz (Fonoaudiólogo o Logopeda)
! Trabajador social.
! Psicólogo Clínico.
! Docente especialista de aula.
! Profesionales de apoyo: terapeuta físico, terapeuta ocupacional, médico,
entre otros.
Tomando en cuenta la forma como operan los equipos de apoyo, es decir como
se relacionan, interactúan, participan sus miembros, toman decisiones y ejecutan
las acciones, se consideran tres dominaciones de equipos:
! Multidisciplinarios.
! Interdisciplinarios.
! Transdisciplinarios.
Para que estas formas de funcionamiento se den en los equipos, se requiere del
esfuerzo, interés, buena disposición y compromiso de sus miembros y que cada
uno conserve su identidad siendo capaz de identificar y reconocer el rol de los
otros y la forma adecuada de utilizar los canales de comunicación. Estos tres
estilos de funcionamiento son parte del proceso de desarrollo de los equipos.
 
 
 EQUIPO MULTIDISCIPLINARIO.
 
- Esta forma de funcionamiento reconoce
lo que cada disciplina, incluida la propia puede aportar en la consecución de un
objetivo común establecido previamente. Aquí cada miembro aporta con la 146
información del área de su competencia al coordinador del equipo, quién procesa
toda la información recibida para tomar decisiones, estas decisiones son
orientadas hacia el beneficiario.
 
 
EQUIPO INTERDISCIPLINARIO.
 
- Esta forma de funcionamiento se
caracteriza por la capacidad de trabajo conjunto con otras disciplinas,
instituciones o sectores. Permite que la información hallada por algunas de las
fuentes involucradas, pueda ser complementada, enriquecida o modificada por los
otros profesionales a fin de alcanzar una comprensión integral y completa del
problema. En este tipo de trabajo se da una estrecha coordinación y
comunicación entre los miembros del equipo; las decisiones salen del consenso
del grupo en base al análisis de los aportes de cada profesional, siendo
consensuados dentro de la totalidad.
 
 
EQUIPO TRANSDISCIPLINARIO.
 
- Es la forma superior de funcionamiento
de un equipo, pues cada miembro se nutre de los conocimientos, experiencias y
aportes de los demás miembros en las distintas áreas, hasta tal punto que las
funciones y roles pueden llegar a ser intercambiables, incluso las decisiones
pueden ser tomadas por un solo miembro en un momento determinado.
Debemos tener claro que los equipos de apoyo psicopedagógico se deben
conformar tomando en cuenta los recursos disponibles en el medio, los objetivos
institucionales, las características de la población beneficiaria y la orientación que
se pretenda dar. Actualmente la tendencia es cada vez mayor a que en los
equipos intervengan profesionales y personas de la comunidad, que por sus
conocimientos del medio y en áreas relacionadas con la rehabilitación, pueden
contribuir en la integración educativa, social y laboral de las personas
discapacitadas.
 
 
FUNCIONES DE LOS EQUIPOS DE APOYO PSICOPEDAGÓGICO.

 
- Es importante mencionar las funciones que deben cumplir los equipos de apoyo
psicopedagógicos; los cuales son:
Detección de los niños con necesidades educativas.
Evaluación y diagnóstico de niños con necesidades educativas especiales.
Capacitación al personal docente de los centros de integración educativa.
Elaboración de guías e instrumentos curriculares.
Asesoramiento sistemático al docente del aula integradora, con el fin de
mejorar la calidad de su práctica educativa.
Proporcionar ayudas específicas a los alumnos integrados, con técnicas
compensatorias en forma individual y de grupo.
Elaborar conjuntamente con el docente de aula las adaptaciones
curriculares pertinentes.
Orientar al docente en la elaboración, adaptación y optimización de
material didáctico.
Sugerir pautas a los padres, para un manejo adecuado de sus hijos en el
hogar brindando el apoyo oportuno y contribuyendo al desarrollo personal y
social de los mismos.
Dar apoyo al resto de alumnos/as del aula integradora y del centro
educativo.
Facilitar la comunicación y trabajo cooperativo entre los docentes del
Centro.
Participar en la dinámica del centro educativo, con la finalidad de que la
integración sea parte del mismo.
Realizar el seguimiento del Programa de Integración en el centro.
Coordinar acciones con otros profesionales e instituciones para conseguir
apoyo externo.
Elaborar Estadísticas.
 
 
CENTROS ESCOLARES CON PROGRAMA DE INTEGRACIÓN.
 
- Son instituciones del sistema de educación regular de los niveles pre-primario y
primario en los cuales se integran niños/as con necesidades educativas
especiales y se desarrollan acciones tendientes a aceptar, participar y aplicar un
currículo de acuerdo al nivel de funcionamiento de los alumnos.
Deben organizar sus aulas con un máximo de 30 alumnos, tomando en cuenta
que el número de niños/as integrados no debe ser mayor del 10% de la población 148
general de la escuela, es decir se deben integrar de 2 o máximo 3 niños por aula.
Estas instituciones dispondrán de las facilidades para realizar adaptaciones que
creen condiciones necesarias para la atención de los niños/as de acuerdo a la
necesidad que presenten.
 
 
AULAS DE APOYO PSICOPEDAGÓGICO E INTEGRACIÓN
 
Los centros de de integración deben contar con el Aula de Apoyo
Psicopedagógico; siendo un servicio de atención especializada, atendida por un
profesional especializado o capacitado específicamente y es quien desarrolla
programas tendientes a superar las dificultades de aprendizaje y potenciar a los
niños/as integrados con necesidades educativas especiales.
“Al Aula de Apoyo asiste los alumnos que presentan dificultades de aprendizaje y
necesidades educativas especiales transitorias o permanentes que por sus
características son susceptibles de educación regular”.
 
 
OBJETIVOS:
 
1. Integrar a los niños/as con necesidades educativas especiales al sistema
regular de enseñanza, a la familia y a la comunidad.
2. Contribuir a la reducción de los índices de deserción y repitencia de los
alumnos en la escuela primaria.
3. Propender al mejoramiento sistemático de la calidad de la atención de los
niños/as en el interior de la escuela.
4. Lograr la adaptación integral de los niños/as con necesidades educativas
especiales al proceso de enseñanza regular.
5. Proporcionar atención especializada a los niños/as que no responden a los
métodos utilizados en el aula regular.
6. Dar asistencia técnica al profesor de aula regular.
7. Apoyar a los niños/as para que superen sus dificultades y puedan continuar
satisfactoriamente en el sistema educativo regular.
75
Terán Guevara Blanca: Adaptaciones curriculares en atención a la diversidad. Pag, 40 Quito –
Ecuador 2003 149
8. Capacitar, orientar y asesorar a los docentes de la institución y facilitarles
los recursos que precisen para mejorar la acción educativa.
 

DE LA INTEGRACIÓN ESCOLAR A LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
 
Cuando hablamos de educación inclusiva no nos referimos a un nuevo término
para designar la integración de los “alumnos con necesidades educativas
especiales”. El concepto de inclusión es más amplio que el de integración, pone
énfasis en la escuela común y en su tarea de dar respuesta a todos los alumnos y
por tanto, incluye la integración del alumnado con necesidades educativas
especiales. La inclusión constituye un enfoque diferente para identificar y resolver
las dificultades educativas que surgen en todo proceso de enseñanza
aprendizaje, orientando acciones para superar los enfoques tradicionales que
consideran sólo las condiciones o limitaciones personales de los alumnos para
explicar las dificultades de aprendizaje, sin tener en cuenta la influencia de los
factores contextuales que muchas veces actúan como barreras al aprendizaje y la
participación.
 
Desde esta perspectiva, el enfoque de educación inclusiva es un paso adelante
respecto del planteamiento de la integración que ha tenido como propósito
principal facilitar la transición de los alumnos con discapacidad desde la escuela
especial a la escuela común y apoyar su proceso de integración y aprendizaje en
este nuevo contexto educativo.
 
La educación inclusiva implica eliminar las barreras que existen para el
aprendizaje y la participación de muchos niños, jóvenes y adultos, con el fin de
que las diferencias culturales, socioeconómicas, individuales y de género, no se
conviertan en desigualdades educativas y, por esa vía, en desigualdades
sociales. En definitiva, la educación inclusiva centra su preocupación en el
contexto educativo y en cómo mejorar las condiciones de enseñanza y
aprendizaje para que todos los alumnos participen y se beneficien de una
educación de calidad. 150
 
Tony Booth y Mel Ainscow, resumen las características de la educación Inclusiva
a través de los siguientes puntos
 
La educación inclusiva implica procesos para aumentar la participación de
los estudiantes y la reducción de su exclusión, en la cultura, los currículos y
las comunidades de las escuelas locales.
 
La inclusión implica reestructurar la cultura, las políticas y las prácticas de
los centros educativos para que puedan atender a la diversidad del
alumnado de su localidad.
 
La inclusión se refiere al aprendizaje y la participación de todos los
estudiantes vulnerables a ser sujetos de exclusión, no sólo aquellos con
deficiencias o etiquetados como con Necesidades Educativas Especiales.
 
La inclusión se refiere a la mejora de las escuelas tanto para el personal
docente como para el alumnado.
 
La preocupación por superar las barreras para el acceso y la participación
del alumno en particular puede servir para revelar las limitaciones más
generales del centro a la hora de atender a la diversidad del alumnado.
 
Todos los estudiantes tienen derecho a una educación en su localidad.
La diversidad no se percibe como un problema a resolver, sino como una
riqueza para apoyar el aprendizaje de todos.
 
La inclusión se refiere al esfuerzo mutuo de las relaciones entre los centros
escolares y sus comunidades.
 
Para avanzar hacia el desarrollo de una educación inclusiva es necesario que las
escuelas generen progresivamente una serie de condiciones que faciliten la
respuesta a la diversidad.
 
Las escuelas que consiguen buenos resultados con todos sus alumnos se
caracterizan por:
 
Actitudes de aceptación y valoración de la diversidad por parte de la
comunidad educativa.
 
Proyecto educativo institucional que contemple la atención a la diversidad.
 
Liderazgo y compromiso por parte del equipo directivo de la escuela para
favorecer el aprendizaje y la participación de todos los alumnos y alumnas.
 
Trabajo conjunto y coordinado del equipo docente que permita unificar
criterios. , en beneficio de la integración.
 
Nivel adecuado de formación de los docentes en materia de necesidades
educativas especiales y estrategias de respuesta a la diversidad.
Desarrollo de un curriculum lo más amplio, equilibrado y diversificado
posible, susceptible de ser adaptado a las necesidades individuales y
socioculturales del alumnado.
 
Estilo de enseñanza abierto y flexible, basado en metodologías activas y
variadas que permitan personalizar los contenidos de aprendizaje y
promuevan el mayor grado posible de interacción y participación de todos
los alumnos/as.
 
Criterios y procedimientos flexibles de evaluación y promoción.
 
Desarrollo de una cultura de apoyo y colaboración comprometida entre
padres, docentes y alumnos.
 
Disponibilidad de servicios continuos de apoyo y asesoramiento orientados
a los docentes, los alumnos/as y los padres. 152
Relaciones de colaboración e intercambio con otras escuelas comunes de
la comunidad y con escuelas especiales.
 
Apertura y relación de colaboración con otros sectores de la comunidad.
Ofrecer una educación que garantice la participación y aprendizajes de
calidad para todos.
 
Los alumnos/as no sólo exige que las escuelas se desarrollen y progresen
globalmente en la dirección de las condiciones antes señaladas. Es
imprescindible que dicho proceso de mejora, se traduzca en cambios concretos
en las formas de llevar acabo el proceso de enseñanza y aprendizaje en el aula;
 
Sin duda el aula y los procesos que en ella tienen lugar entre el profesor y los
alumnos, es el ámbito que en mayor medida explica el éxito o fracaso de los
educandos en su aprendizaje y por tanto, da cuenta en definitiva de la calidad de
la educación y de la capacidad de la escuela de potenciar al máximo los
aprendizajes de todos y cada uno de los alumnos.
 
En este sentido las actitudes y estilos de enseñanza de los docentes constituyen
un factor clave para asegurar el éxito de todos los alumnos y alumnas de la clase,
pasar de las prácticas homogeneizadoras a prácticas que consideran la
diversidad, supone encarar la enseñanza mediante una actitud docente abierta,
flexible y reflexiva sobre la propia práctica educativa.
 
 
INCLUSIÓN EDUCATIVA
 
La inclusión responde a un concepto ideológico que aspira a que todos los
habitantes de un país podamos ejercer nuestros derechos y gozar de una vida
con calidad; accediendo equitativamente al espacio de las oportunidades.
La UNESCO define a la inclusión como: “una serie permanente de procesos en
los cuales niños/as y adultos con discapacidades tienen la oportunidad de
participar plenamente en todas las actividades que se ofrecen a las personas que
no tienen discapacidad”. 153
 
Una sociedad que busca la inclusión es aquella que acepta la diversidad y por
consiguiente, decide crear oportunidades diversas, pero de calidad equitativa,
para que ninguno de sus miembros quede fuera de las posibilidades de desarrollo
debido a circunstancias culturales ni personales.
 
Son sujetos de educación inclusiva todas aquellas personas que se encuentren
excluidos de la educación; como: Niños/as con discapacidades, niños de la calle,
niños con VHI – SIDA, niños con enfermedades terminales, niños hospitalizados,
entre otros.
 
Cuando se inicia el movimiento de integración de las personas con discapacidad
se empieza por la integración a una de las primeras formas de sociedad después
de la familia, es decir, la escuela. Es en la educación en donde se empieza a
aplicar este principio; es así que, “en la década de los 80 y principios de los 90,
los esfuerzos se centraron en conseguir que las personas con discapacidad
fueran integradas en las aulas ordinarias de la escuela del barrio o en la mejor
dotada para ello”
 
Actualmente la integración ha trascendido a la inclusión , ya no se hace
hincapié en las diferencias sino que se trabaja enmarcados en una visión de
respeto a los derechos de las personas, es decir, se rescata el punto de que son
primero personas y por tanto poseen sus propias aptitudes, valores, capacidades
que muy a menudo no se aprecian y luego se visibiliza que tienen una
discapacidad.
 
Al hablar de inclusión no basta con que los alumnos/as con Necesidades
Educativas Especiales estén en las escuelas ordinarias, sino que deben participar
de toda la vida escolar y social de la misma. Esto significa que las escuelas deben
estar preparadas para acoger y educar a todos los estudiantes y no solamente a
los considerados como “educables”. Por eso la inclusión asume que la
convivencia y el aprendizaje en grupo es la mejor forma de beneficiar a todos, no
solo a los niños/as etiquetados como diferentes.
 
La educación inclusiva se basa en una política de igualdad de oportunidades que
establece que: Los objetivos de la educación para niños/as y jóvenes con
discapacidad y dificultades significativas son los mismos que aquellos para todos
los niños y jóvenes. Ellos deben tener oportunidades para lograr sus ideales,
asociarse con sus contemporáneos, similarmente discapacitados o no, y tener
acceso a todo el rango de oportunidades en educación, entrenamiento, ocio y
actividades comunitarias disponibles para todos.
 
Los objetivos de la educación inclusiva, van dirigidos a: promover los derechos
humanos y el respeto de la diferencia, reconocer el valor de la diversidad cultural,
promover un entendimiento de la elección de vida alternativa, establecer la justicia
social y la igualdad de oportunidades, y facilitar la distribución equitativa de poder
entre los individuos y los grupos.
 
La inclusión es un proceso aún no concluido: “la educación inclusiva trata de
acoger a todo el mundo, comprometiéndose a hacer cualquier cosa que sea
necesaria para proporcionar a cada estudiante de la comunidad y a cada
ciudadano de una democracia, el derecho inalienable de pertenencia a un grupo,
a no ser excluido”
 
Por tanto la inclusión significa:
 
Educar a niños/as con NEE en las escuelas a las que concurrirían si no
tuviesen necesidades especiales.
 
Ofrecer servicios y apoyos que los padres y los niños/as con
discapacidades necesitan para estar en ambientes normales.
 
Apoyar a maestros y administradores de la educación regular.
hacer que los estudiantes con discapacidades cumplan con los mismos
horarios y programas que los otros estudiantes.
Alentar amistades entre estudiantes con necesidades educativas
especiales y sus compañeros de clases sin necesidades especiales.
Enseñar a todos los estudiantes a comprender y aceptar las diferencias.
 
Por lo tanto la Inclusión es:
Atender a estudiantes portadores de necesidades especiales en la
proximidad de su residencia.
Propiciar la ampliación del acceso de estos alumnos/as a las clases
regulares.
 
Brindar a los profesores de la clase regular un soporte técnico.
Creer que los niños/as pueden aprender juntos, aunque tengan objetivos y
procesos diferentes.
Llevar a los profesores a establecer formas creativas de actuación con los
niños/as con NEE.
 
En contraposición la Inclusión no es:
Llevar niños/as a las clases regulares sin el acompañamiento del profesor
especializado.
 
Ignorar las necesidades específicas del alumno/a.
Hacer que los niños/as sigan un proceso único de desarrollo, al mismo
tiempo y para todas las edades.
Extinguir la atención de Educación Especial antes de tiempo.
Esperar que los profesores de la clase regular enseñen a los alumnos/as
con Necesidades Educativas Especiales sin un soporte técnico. 156
 

 COMPONENTES DE LA EDUCACIÓN INCLUSIVA
 
! Los estudiantes con Necesidades Educativas Especiales con o sin
discapacidad asisten a las aulas regulares con sus compañeros.
! Escuela próxima a su residencia.
! El profesor se convierte en un ente que facilita y guía a todos los
estudiantes.
! El currículo debe presentarse adecuadamente adaptado.
! Los métodos deben ser instruccionales y diversificados.
! Debe existir colaboración entre profesores y otros profesionales que
apoyan el proceso de inclusión.
! Inclusión del alumno/a en la vida social de la escuela.
 
 
ACTITUDES INCLUSIVAS FUNDAMENTALES EN EDUCACIÓN
 
La inclusión no tiene que ver solo con el acceso de los alumnos/as con
discapacidad a las escuelas comunes, sino con eliminar o minimizar las barreras
que limitan el aprendizaje y la participación de todo el alumnado. Muchos
estudiantes experimentan dificultades porque no se tienen en cuenta sus
diferencias en los procesos de enseñanza y aprendizaje. Los diversos grupos
sociales, etnias y culturas tienen normas, valores, creencias y comportamientos
distintos, que generalmente no forman parte de la cultura escolar, lo que puede
limitar sus posibilidades de aprendizaje y de participación, o conducir a la
exclusión o discriminación.
 
Las escuelas inclusivas representan un marco favorable para asegurar la igualdad
de oportunidades y la plena participación, contribuyen a una educación más
personalizada, fomentan la colaboración entre todos los miembros de la
comunidad escolar y contribuyen un paso esencial para avanzar hacia sociedades
más inclusivas y democráticas.
 
Es importante tomar en cuenta que las actitudes inclusivas fundamentales con
respecto a la educación son: 
 
La inclusión educativa debe ser una política de estado.
 
Todo maestro debe estar convencido de la filosofía de la inclusión, atender
y respetar a todos los estudiantes por igual.
 
El niño y el joven deben crecer en un ambiente de solidaridad y respeto a
la diferencia.
 
La familia debe aceptar las diferencias y cumplir un rol activo en la escuela
de sus hijos.
 
Estar interesado en aquello que el estudiante desea aprender, dejando de
lado aquellas características que etiquetan al niño/a.
 
Respeta el potencial de cada alumno/a y acepta a todos los estudiantes
igualmente.
 
Adoptar una metodología que brinde ayuda en la solución de problemas y
dificultades.
 
Cree que todos los estudiantes consiguen desarrollar habilidades básicas.
 
Estimula a los educandos a direccional su aprendizaje de modo que les
permita aumentar su autoconfianza, a participar más plenamente en la
sociedad, a usar más su poder personal y a propiciar cambios en la
sociedad para hacer cambios.
 
Cree en sus estudiantes y en su capacidad de aprender.
 
Desea primeramente conocer al estudiante y aumentar su autoconfianza.
 
Defiende el principio de que todas las personas deben ser incluidas en
escuelas regulares de la comunidad.
 
Sabe que necesita contar con soportes (accesibilidad arquitectónica,
ayudas personales, profesionales con horarios flexibles, entre otros) para
incluir a todos los estudiantes.
 
Está preparado para utilizar recursos adecuados a cada necesidad de los
estudiantes, materiales didácticos como: libros, láminas, colores, plastilina,
entre otros.
 
Es flexible en los métodos de evaluación porque sabe que los test,
pruebas, o exámenes provocan miedo y ansiedad en los estudiantes.
 
Investiga primeramente al estudiante con Necesidades Educativas
Especiales con o sin discapacidad si quiere compartir datos sobre su 
deficiencia y solamente en caso afirmativo, pasa esa información a otras
personas.
 
Establece mecanismos de comunicación para que los estudiantes puedan
hablar sobre la realidad de vida que tienen
 
 
ESCUELAS INCLUSIVAS
 
 
La escuela inclusiva ve a todos los alumnos/as como capaces de aprender, anima
y respeta a todos los alumnos/as como entes diversos, convirtiéndose en una
oportunidad para aprender de todos; la escuela inclusiva está caracterizada por
aspectos que le permiten considerar al aula de clase como una unidad básica de
atención organizada donde maestros y alumnos se ayudan mutuamente.
Una escuela inclusiva es aquella que: “educa a todos los estudiantes dentro de un
único sistema educativo, proporcionándoles programas educativos apropiados
que sean estimulantes y adecuados a sus capacidades y necesidades, además
de cualquier apoyo y ayuda que tanto ellos como sus profesores pueden necesitar
para tener éxito”
Una escuela inclusiva es un lugar al que todos pertenecen, donde todos son
aceptados y apoyados por sus compañeros y maestros, pudiendo satisfacer sus
propias necesidades, es decir se respira un ambiente de comunidad con una
comunicación abierta sobre las diferencias.
Según Pearpoint, los valores más importantes en una escuela inclusiva, son los
de aceptación, pertenencia y comunidad, las relaciones personales, la
interdependencia y la independencia, así como la consideración de los
educadores y de los padres como una comunidad de aprendizaje.
 
Una escuela inclusiva es:
Una escuela para todos no es la escuela que integra a los diferentes, sino
que asume que todos los estudiantes son diferentes como personas.
Una escuela inclusiva es aquella que da cabida a todo tipo de estudiantes,
sin discriminación, ni segregación de ningún tipo.
Una escuela inclusiva es donde el niño o niña tiene sentido de pertenencia
y participa activamente.
En la escuela inclusiva los directivos y profesores trabajan en equipo,
atienden a las necesidades individuales de todos los estudiantes.
La escuela inclusiva es aquella que utiliza varias estrategias de enseñanza
y aprendizaje.
 
 
CARACTERÍSTICAS DE LAS ESCUELAS INCLUSIVAS
 
Entre las principales características de las escuelas inclusivas están las
siguientes:
 
a.- Un sentido de pertenecer.- Por medio de una filosofía y visión de que
todos los niños/as pertenecen a la escuela y a la comunidad además de que
todos pueden aprender juntos.
 
b.- Liderazgo.- El director se involucra activamente con toda la escuela con el
objetivo de promover la utilización de nuevas estrategias.
 
c.- Patrón de excelencia.- Los altos resultados educacionales reflejan las
necesidades educativas individuales de los estudiantes.
 
d.- Colaboración y cooperación.- Involucramiento de los estudiantes en
estrategias de apoyo mutuo (enseñanza de iguales, sistema de compañero,
aprendizaje cooperativo, enseñanza en equipo, co-enseñanza, equipo de
asistencia estudiante-profesor y otros).
 
e.- Nuevos papeles y responsabilidades.- Los profesionales hablan menos y
asesoran más, el equipo de apoyo actúa junto a los profesores en las salas de
clases y todo el personal de la escuela hace parte del proceso de
interaprendizaje. 
 
f.- Trabajo con los padres.- Tomando en cuenta que los padres son parte
esencial de la educación de sus hijos, por lo que la escuela inclusiva debe
mantener un programa permanente de capacitación, ayuda y elevación del
autoestima de los padres de familia, para que estén en condiciones de apoyar
a los hijos/as en sus hogares, pues la colaboración y participación activa en el
aprendizaje de su hijo/a será fundamental para lograr avances en el desarrollo
educativo y social del educando.
 
La respuesta educativa debe ser la más cercana a la situación individual de
aprendizaje, en interacción con un determinado contexto escolar, esto da como
resultado una visión de la escuela con particular atención a su función social y
educativa de favorecer el desarrollo integral de todos los estudiantes sean cuales
sean sus características individuales, y las del entorno; en definitiva una
concepción de escuela que responde de manera diferente a la diversidad
presente en todo grupo humano. Toda esta concepción da lugar a una escuela
inclusiva, abierta a la diversidad, “una escuela para todos, que no es la escuela
que integra a los diferentes, sino la que asume que todos los estudiantes,
alumnos/as son diferentes como personas”
 
 
CONDICIONES PARA UNA ESCUELA INCLUSIVA.
 
Entre las principales condiciones para una escuela Inclusiva se debe tomar en
cuenta lo siguiente.
 

Trabajo colaborativo entre el profesorado:
 
Intervención conjunta de los profesores en el aula.
Planificación conjunta de las unidades de programación.
Incremento de la ayuda mutua.
Mejora de la conciencia de equipo docente.
Promoción de la autoestima, a partir de la colaboración
 

 Estrategias de enseñanza – aprendizaje:
 
Diseño de prácticas efectivas en las que puedan tomar parte todos los
alumnos/as.
Importancia del aprendizaje social (trabajo colaborativo entre el alumnado).
Organización del aula.
Optimización de los recursos materiales y humanos existentes y, en
particular, de los conocimientos y experiencia de cada profesor.
 

Atención a la diversidad desde el currículo:
 
Debe plantearse la elaboración de objetivos compartidos y claramente
definidos.
Concepción del niño como una personalidad activa, en constante cambio,
como autor (protagonista) de su propio conocimiento y desarrollo y dándole
importancia a los intereses y diferencias individuales.
Mejora de la formación del profesorado en el campo de las NEE.
Definición de criterios de centro en el desarrollo del currículo.
Acuerdo en relación con los criterios de evaluación y de indicadores para el
seguimiento.
Adaptación curricular general del centro de modo permanente.
Adaptación de los componentes curriculares a las diferencias de los
alumnos/as.
Práctica de situaciones de trabajo que rompan las barreras disciplinarias y
fomenten el agrupamiento flexible de los/as estudiantes.
Libertad de reglas para alcanzar el éxito.
 

Organización interna:
 
Autoevaluación y evaluación interna.
Disponer de una estructura organizativa que favorezca la cohesión.
Potenciar el intercambio entre el profesorado.
 
Colaboración escuela – familia:
 
Fortalecimiento de la comunicación con las familias.
Fortalecimiento de las vías de participación de los padres en la toma de
decisiones.
Desarrollo de contactos formales e informales.
 
Transformación de los servicios/recursos destinados a la educación
especial:
 
Destinados para todo el centro y centrados en el currículo.
El profesor de apoyo, clave para el trabajo colaborativo.
El psicopedagogo implicado en la estructura del centro.
La transformación de los centros de educación especial en centros de
recursos para la educación inclusiva.
 
Características de las aulas inclusivas:

Aula con su propia filosofía y reglas establecidas.
Instrucción acorde a las características del alumno/a.
Apoyo dentro del aula regular.
Currículo coherente, amplio y flexible.
Enseñanza – aprendizaje interactivo.
Apoyo para los educadores.
Participación familiar.
 
 
EVALUACIÓN PSICOPEDAGÓGICA
 
La evaluación es uno de los puntos más importantes de la intervención
psicopedagógica, ya que a través de ésta se establecen las medidas de
prevención o solución de posibles necesidades educativas especiales de los
alumnos/as y se promueven mejores condiciones para su desarrollo. 
 
La intención no es categorizar (como lo asume el modelo clínico) sino encontrar
las necesidades educativas del alumno y buscar como responder a ellas, tomando
en cuenta las diferencias individuales y el contexto donde se desarrolla.
No es una tarea fácil que la pueda llevar a cabo un solo profesional de manera
aislada y exclusiva, sino que es una tarea interdisciplinaria en la que colaboran y
aportan varios profesionales (psicólogos, pedagogos, psicopedagogos, terapistas,
médicos.) además de los padres y profesores.
 
La evaluación psicopedagógica puede definirse como: “Un proceso compartido de
recogida y análisis de información relevante, relativa a los distintos elementos que
intervienen en el proceso de enseñanza – aprendizaje, para identificar las
necesidades educativas de determinados alumnos que presentan dificultades en
su desarrollo personal o desajustes respecto al currículo escolar por diferentes
causas, y fundamentar las decisiones respecto a la propuesta curricular y el tipo
de ayudas que precisan para progresar en el desarrollo de las distintas
capacidades así como también para el desarrollo de la institución”
 
Para identificar las necesidades educativas especiales de los alumnos/as se debe
tomar en cuenta las características del propio individuo, las características de su
entorno familiar, así como las características del contexto educativo en el que se
desarrolla y aprende. Es decir, se evalúa al alumno, a su familia y a la escuela
(análisis de la institución educativa y análisis de la práctica docente en el aula).
Para obtener la información se dispone de varios instrumentos y métodos, que por
sí solos no son suficientes sino que se complementan, así tenemos:
 
! Las entrevistas.
! La observación.
! Las pruebas psicológicas estandarizadas o de criterio (aquellas que son
diseñadas para la necesidad específica). Cabe señalar que estas últimas
deben ser aplicadas por profesionales con conocimiento y experiencia en la
materia.
 
El profesor durante su práctica diaria suele ser quien detecta las posibles
dificultades del alumno. Su rol dentro del proceso de evaluación psicopedagógica,
además de la detección, es el de observar y contribuir con información relevante
acerca de las características del estudiante y de su forma de aprender y
comportarse en el ámbito educativo. Además participa en la búsqueda de
respuesta a las necesidades especiales de los alumnos y es quien provee las
ayudas y aplica las soluciones. Si bien su apoyo es valioso e indispensable en la
evaluación, el profesor no es quien tiene la última palabra, ni el indicado para dar
un diagnóstico del alumno, mucho menos otorgarle una “etiqueta”. Insistimos que
la evaluación psicopedagógica la lleva a cabo un equipo multiprofesional a través
de un trabajo coordinado.
 

 ACTITUDES Y PREJUICIOS
 
La idea de la inclusión también ha tenido varias objeciones que se fundamentan
en prejuicios, presentimientos o mitos, como por ejemplo: que el niño con
discapacidad no aprende en la escuela regular y dificulta el aprendizaje de los
demás alumnos/as, que el niño especial es marginado por sus compañeros, que
pueden contagiar a los alumnos “normales” y estos adoptan comportamientos
extraños.
 
Los mitos son asunciones que desfiguran lo que realmente es una cosa. Existen
varios mitos acerca de la educación inclusiva que se aclaran a continuación:
Uno de los mitos más difundidos es el de que la inclusión se impone en las
escuelas por ideologías externas y por padres poco realistas que no
aceptan que sus hijos sean diferentes. Lo cual no es real pues la inclusión
está respaldada por diferentes acuerdos y declaraciones internacionales,
así como legislaciones internacionales y nacionales de muchos países. La
inclusión constituye toda una filosofía que ha evolucionado desde la
integración de niños/as con discapacidad a las aulas regulares hasta la 165
concepción de que todos los estudiantes se deben educar en un único
sistema. Si bien los padres han tenido un rol importante en el movimiento
inclusivo y han defendido los derechos de sus hijos, siempre han estado
acompañados de políticos y profesionales de la educación que también
han impulsado este movimiento.
 
Otro mito es el de que la inclusión sólo se refiere a las personas con
discapacidad. Si bien se dio mucha fuerza a la inclusión de personas con
discapacidad, la inclusión educativa toma en cuenta a todos los grupos de
estudiantes que han estado segregados: niños de la calle, niños con VHI –
SIDA, niños con enfermedades terminales, niños hospitalizados, niños con
discapacidad, niños pertenecientes a minorías étnicas, entre otros. “se
reconoce a cualquier estudiante (no importa la capacidad, el género, el
origen social o el grupo cultural) como sujeto de la educación inclusiva”
83.
 
La inclusión es una utopía basada en valores y filosofía y no en datos e
investigaciones. Esto no es real pues existen una serie de estadísticas y
estudios que confirman los beneficios de la educación inclusiva, así como
muchas experiencias positivas.
Un mito muy asentado se refiere al de la segregación positiva. La
segregación siempre significa exclusión, por lo tanto, la segregación
siempre es negativa, es estar fuera de sin haberlo elegido libremente.
Se defienden los sistemas paralelos: educación regular y educación
especial. Se debe superar esta división de manera que exista un único
sistema educativo y se dé una verdadera inclusión.
 
La inclusión sostiene que los profesionales de educación especial tienen
que desaparecer. La educación inclusiva insiste en la necesidad de
profesionales con conocimientos amplios y complementarios. Este modelo
reconoce el valor de los profesores de educación especial y busca formas
distintas de aplicar sus conocimientos y habilidades; no busca la
eliminación de los centros especiales y sus profesionales sino la
reconceptualización de sus funciones. El nuevo rol de las escuelas
especiales y sus profesionales se enmarca en: ser un recurso de
información acerca de necesidades educativas especiales, colaborar en las
evaluaciones, proveer asesoría, orientar el desarrollo de adaptaciones
curriculares, crear y evaluar materiales y ayudas tecnológicas (software
especializado, equipos, entre otros), realizar investigaciones y proyectos
experimentales, apoyar a padres e intervenir directamente con estudiantes.
 
Se requiere un profesional “especial” para trabajar con esos niños. El
profesor regular es el responsable de todos sus alumnos y debe estar
preparando (desde su formación inicial) para dar respuesta a las
necesidades de todos sus alumnos/as. La inclusión requiere buenas
prácticas de enseñanza para trabajar con cualquier niño/a.
 
La inclusión constituye una nueva carga para el profesor. La diversidad de
estudiantes en las aulas es una realidad incuestionable que los profesores
deben asumir. Por lo tanto deben utilizar estrategias que mejoren las
prácticas en el aula de modo que atiendan a todos y cada uno de sus
alumnos y así faciliten la inclusión.
 
Se cree que con la inclusión el nivel educativo puede bajar y distorsionar el
currículo, perjudicando a los alumnos más capaces. El currículo en las
clases inclusivas debe ser flexible y creativo, siendo multinivel y
participativo, de modo que se adapte a las demandas de todos.
 
Sin clases de educación especial, los niños con discapacidad no
aprenderán las destrezas para una vida funcional. El objetivo de la
educación para todos los niños es prepararlos para la vida, que debe ser
funcional. Por lo tanto al incorporar de forma creativa las habilidades de la
vida funcional en el aula regular se beneficia a todos los alumnos. 
 
Los “niños/as especiales” se sienten más seguros si sólo se relacionan
entre sí. Este mito se basa en la idea de que los niños con discapacidad
suelen ser víctimas de burlas y menosprecio por parte de sus compañeros.
Las personas pueden ridiculizar algo que les resulta inusual o extraño, pero
si crecen en un entorno heterogéneo rodeados de personas diferentes esto
se convertirá en norma y no llamará la atención. Las escuelas inclusivas
fomentan valores, enseñan a valorar y respetar las diferencias individuales
y fomentan la relación de grupos heterogéneos.
 
La inclusión da más importancia a los objetivos sociales que a los objetivos
educativos. Los objetivos de la educación inclusiva son el desarrollo
académico, social, emocional y moral de todos los estudiantes. Es
aprendizaje es un proceso construido que incluye un componente de
interacción social, sin que este constituya el fin ultimo. La escuela inclusiva
facilita el aprendizaje, tanto académico como social, de todos sus alumnos
sin distinción.
 
La inclusión es un favor que se hace a determinados alumnos/as. La
inclusión no es un favor, parte del derecho de todas las personas a
aprender en las mismas condiciones y lugares que el resto de
compañeros/as.
 
Se necesitan años de planificación y preparación antes de poder hacer
inclusión. La inclusión es un proceso que está en constante cambio, cada
día surgen nuevas, cuestiones, estrategias, apoyos. Al trabajar con niños
en continuo cambio no se puede tener un plan fijo y determinado sino que
la planificación es dinámica y se ajusta a las necesidades que se van
presentando. Los cambios se hacen sobre la marcha. Las barreras y
obstáculos más grandes para la inclusión son las actitudes y prejuicios de
las personas. La tarea más ardua es cambiar estas ideas y sólo se lo
puede conseguir a través de la información y conocimiento adecuado, de
compartir experiencias positivas y de experimentar la inclusión.
 

Article Tags: #inclusión #necesidades educativas especiales #discapacidad #integración #educaicón
0 comentarios