Aquí te presentamos personas y proyectos que apuestan a la inclusión de las personas con discapacidad y que valen la pena exhibirse en nuestra “vidriera digital” de Por Igual +.

El escenario como un lugar para la inclusión

En la siguiente nota de La Vidriera te presentamos a AZNAD. Es una asociación que se creó hace tres meses. Sus integrantes nos cuentan cómo fue el paso de una escuela de danza a una asociación que trabaja por la inclusión. Niños, niñas, adolescentes y adultos, con y sin discapacidad asisten a sus clases de danza en AZNAD. La asociación funciona en Barrio Parque Liceo Segunda sección calle Ricardo Gutiérrez 4730 de la ciudad de Córdoba, Argentina.

 

 

-¿De qué trata AZNAD? 

 

 

-La asociación se llama “AZNAD: arte, danza y recreación” porque la danza es de lo que más nos ocupamos. Hoy por hoy únicamente damos clases de danza, pero estamos en la búsqueda de agregar todo lo que tenga que ver con la música e instrumentos. Actualmente no tenemos un sustento económico, esto recién empieza y es todo ad honorem, las clases son gratuitas. Entonces estamos en búsqueda de un profesor o músico que quiera y pueda aportar a una clase mensual o cada quince días. La idea es que haya otra actividad y que continúen las que ya venimos haciendo. Ahora tenemos una invitación a Mendoza para un certamen de danza que es en agosto y otra invitación a Las Termas. Incluso nosotros ya hemos ido a San Bernardo, Chile a otro certamen de danza. Los ritmos que bailamos son variados: folklore, tango, merengue, reggaeton y bachata. 

Algo muy importante que le enseñamos a ellos es a compartir durante las clases o durante las salidas recreativas que hacemos. Nuestra asociación trabaja con verdadera inclusión porque hay niños con discapacidad y sin discapacidad y vemos que cada día están más incluidos y esa es la misión de la asociación. La danza es algo que une a los chicos más allá de las capacidades o no. La danza es algo que los conecta,  se ve arriba de los escenarios y en el ensayo.

 

 

 

 

Mientras realizaba la entrevista, un grupo de niñas practicaba una coreografía y la profesora de danza me dijo señalándolas: -Como verás hay de todas las edades, esto es lo importante de la inclusión.

 

 

-¿Tiene algún significado el nombre de la asociación?

 

 

Primero, es la palabra danza escrita al revés y, por otro lado, a algunas letras le asociamos distintas palabras. A por adultos, porque le damos clases e incluimos a ellos; a la letra N le asociamos la palabra niños porque también le damos clases y los incluimos; y por último la D es de diversidad.

 

 

-¿Qué días abre la asociación?

 

 

-Con el grupo de las niñas más chiquitas estamos los miércoles de 19h a 21h, el grupo de los más grandes vienen los jueves de 18h a 20.30h y además, tenemos si o si dos veces al mes clases todos juntos porque hay coreografías en común. Como así también hacemos una salida recreativa al mes. Incluso ahora las mamás están preparando una coreografía para octubre. 

 

 

-¿Cómo surge la idea de llevar adelante una asociación?

 

 

-En realidad lo que hacíamos en un principio eran salidas recreativas además de las clases de danza. El año pasado fuimos a ver a la Selección de Básquet para Sordos, Los Topos, en Cruz del Eje. Ellos nos invitaron a un partido amistoso y luego a una concentración, antes de que viajaran a un partido que tenían en Santa Fe. Ese día compartimos un asado. Otras salidas que hacemos son, por ejemplo, ir a merendar en una plaza. En la última salida fuimos a una maratón inclusiva en Chilecito, La Rioja. Participamos de la maratón y nos invitaron a cerrar el evento con unas coreografías en el escenario. Además, con esto le demostramos a la ciudad de Chilecito que los chicos sí pueden. A los padres de allí les llamó mucho la atención porque a sus hijos los tenían igual que nosotros: guardados y puertas adentro. Verlos bailar a nuestros niños les gustó muchísimo. Incluso algunos padres lloraban. Los chicos ese día se comieron el escenario y por eso los papás se sorprendieron. Parece que el escenario es mágico, ellos ahí se expresan. Además, todos los octubres del año vamos a Alta Gracia a un certamen grande y en Embalse también asistimos a uno en el mes de septiembre. En uno de los eventos a los que asistimos con los niños y niñas de la academia salió la idea de hacer una asociación para que ellos tengan un espacio de integración. A la vez, la academia de baile en sí viene funcionando hace seis años atrás pero solamente como academia de danza de niños sin discapacidad. Recién el año pasado decidimos conformarla.

 

 

 

 

-¿Por quiénes está compuesta la asociación?

 

 

-Somos un grupo de mamás y amigos. La asociación está integrada por Gladis Arias que es mamá de Nicolás, uno de los bailarines, con Síndrome de Down de 25 años;  Susana Ortiz, mamá de Santiago y abuela de Melisa, ambos bailarines; Viviana Berrocal que es mamá de Melisa y hermana de Santiago; por Ana Bettolli, secretaria de la asociación; y por Lourdes Banegas, alias Luli, que es la profesora de danza. Acá somos todos una familia, ponemos nuestro granito de arena en lo que podemos.

Viviana es la que nos realiza los trajes: si bien todas las mamas bordan, ella es la que los confecciona. Reciclamos ropa y a veces nos donan trajes de bailarinas que ya no usan, entonces le sacamos las lentejuelas, etc. y de esta manera, todos salen con ropa nueva al escenario. Tratamos de que todos tengan su traje y puedan lucirse. 

 

 

-Gladis, ¿por qué apoyas esta idea de asociación?

 

 

-Me gusta que Nicolás asista a las clases de baile porque él se integra, porque estamos los dos solos en casa. Ahí está mucho tiempo sentado o acostado y yo quiero que venir a las clases de danza sea una estimulación para él. Aparte, ellos, además, comparten meriendas, salidas en grupo y él se integra y le gusta. Cuando le digo “Vamos a la Luli” él se prepara, salta de la cama y nos vamos. Eso es lo que me gusta, que comparta con otros chicos que tengan o no tengan discapacidad. Veo que él adelantó mucho porque le gusta bailar y cuando baila, lo hace con gracia y deja de ser introvertido.

 

 

-Susana, ¿vos por qué apoyas la idea de asociación?

 

 

-Lo importante para mí es que los niños, niñas, adolescentes y adultos que asistan se sientan bien. No hace falta que sean bailarines si no que bailen con el alma, con el cuerpo y felices. Con el tiempo van aprendiendo la técnica de baile porque ellos pueden, tienen mucha memoria. 

 

 

 

 

-¿Cuándo inauguró AZNAD?

 

 

-La asociación se inauguró el domingo 23 de junio. Presentamos los papeles y salieron demasiado rápido, pensamos que iban a tardar más, pero salieron hace un mes. Al evento inaugural de AZNAD no tuvimos la oportunidad de hacerlo antes por el costo que significa hacerlo así que lo postergamos para esa fecha. Se llevó a cabo en un salón en la calle Dean Funes al 967 a las 15 h. Los alumnos hicieron varias coreografías, exactamente veinticinco, que hemos visto el año pasado y este año. Después compartimos una merienda. Fue un evento bastante íntimo donde asistieron amigos y familiares cercanos a los integrantes de la asociación.

 

 

-¿Cuál es el objetivo que tienen como asociación?

 

 

-El objetivo es que esto progrese y que la sociedad vea la inclusión que se da acá. De todos modos, vemos que la sociedad está cambiando mucho. Cuando uno de mis hijos, hace treinta años atrás, nació (cuenta una de las mamás que integra la asociación) mi miedo era por cómo el mundo lo iba a recibir porque él tiene Síndrome de Down. Es decir, por los de afuera era mi miedo. 

Por otro lado, siempre nos guio la misma idea: impulsar la inclusión social, cultural e igualdad de oportunidades para niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Esta gran idea es lo que nos llevó a estudiar mucho, formarnos, capacitarnos y mantenernos siempre actualizadas en torno a: las múltiples capacidades de las personas; las potencialidades del cuerpo humano; los beneficios de la danza para la salud; los derechos humanos y los derechos de la persona con discapacidad; los modos de interacción de los grupos y lo más importante: la inclusión social. Porque todos somos personas y la diferencia está en que todos somos distintos. Porque vos sos vos, yo soy yo y así... pero todos somos personas, eso es lo más importante. Pretendemos que la asociación y el proyecto siga creciendo, que incluya a más niños, que haya más actividades, seguir colaborando y conseguir un lugar más grande.

 

 

 

 

-¿Cómo consiguieron este lugar para dar clases?

 

 

-Los papás de Luli lo prestaron, por suerte, porque si no sería imposible ya que el alquiler está sumamente caro. Estuvimos averiguando por otro lugar porque cuando hacemos ensayo grupal y estamos todos, nos queda chico el espacio.

 

 

-¿Cuando se vuelven a abrir las inscripciones?

 

 

-Las inscripciones están abiertas todo el año. Pueden inscribirse a través del whatsapp al numero 3513056320 o personalmente en Ricardo Gutiérrez 4730 Barrio Parque Liceo 2da sección. ¡Están todos invitados!

 

 

A AZNAD asisten muchos alumnos y alumnas de todas las edades, ellos también nos cuentan porqué eligen seguir asistiendo:

 

 

-Lucia: Me gusta bailar árabe, bachata, de todo un poco. También disfruto de los certámenes y ganar muchos premios (señala con su mano el estante lleno de premios).

 

 

 

 

-Melisa: Lo que más me gusta es pasar tiempo con mis compañeros; me gusta aprender más tipos de danzas y también aprender a convivir con los chicos que tienen capacidades diferentes. 

 

-Santiago: Me gusta bailar merengue, bachata y folklore. Con Meli bailo “El baile del Reloj” que es un merengue.

 

 

-Florencia: Me gusta más bailar reggaeton y árabe, y también aprender con mis compañeras de baile.

 

 

-Valentina: Me gusta pasar tiempo con los chicos para poder entender lo que les gusta, qué hacen, cómo se sienten. En definitiva, compartir tiempo con los chicos y las chicas.

 

 

-Nicolás: Me gusta bailar merengue y tango. En el merengue, actué de lobo y Meli de Caperucita Roja.

 

 

-Dulce: Me gusta bailar árabe, reggaeton, hindue. Me hice muchos amigos acá y hace un año y medio vengo. Asisto a clases personalizadas como Meli y Flor porque hacemos números solistas. 

 

 

-Sol: Me gusta bailar la canción Azuquita.

 

Por Soraya Pajon

Fundación Por Igual Más

Colabora en edición Sofía Rodríguez Galván


Article Tags: #inclusión #derechos #arte #diversidad #danza #recreación #AZNAD
Share     Report     Print Article
0 comments