Inclusión en la arena y el mar

Cada vez son más los balnearios de la costa argentina que suman sillas anfibias en sus playas. Las mismas son de aluminio y pueden usarse de manera libre y gratuita.

 

Que nadie se quede con las ganas de entrar al mar. De a poco, en las playas de la costa atlántica se avanza en la concreción de espacios y turismo accesible. Balnearios incorporan sillas anfibias para que, de manera gratuita, las personas con discapacidades motrices o con movilidad reducida puedan disfrutar de la arena y el mar.

 

Aparecieron hace poco más de diez años en algunas playas del sur de la provincia de Buenos Aires, como Orense y Monte Hermoso. Luego el servicio llegó a Villa Gesell, que se convirtió en la primera playa integrada del país, también a Santa Teresita y a los balnearios de la provincia de Río Negro donde rige una ley que establece que deben contar al menos con una silla anfibia.

 

Y esta temporada se suman a la segunda edición de las playas gratuitas que la gobernadora de Buenos Aires, María Eugenia Vidal inauguró a fines de diciembre en Mar del Plata, Mar de Ajó y Necochea. Cada playa cuenta con una silla anfibia, a la que se accede mediante la presentación del DNI.

 

Las sillas están construidas en aluminio y montadas sobre ejes de acero inoxidable, tienen grandes ruedas neumáticas y flotadores de plástico. A las personas con discapacidad física les brinda la posibilidad de disfrutar del entorno de la playa con su familia y en sociedad de una manera accesible y agradable, intentando sortear las dificultades que se presentan al momento de tener que desplazarse por suelos blandos, como la arena, y flotar luego en el agua.

 

Fruto de la historia y vida de una persona con discapacidad

 

Docentes y estudiantes de carreras de diseño industrial, alumnos de escuelas técnicas e internos de unidades penitenciarias han participado en los últimos años en la elaboración de sillas anfibias. Pero las que fabrican Gustavo D'Angelo (47) y su papá (77), que es técnico mecánico industrial, en un taller de Punta Alta, son las más conocidas en las playas de la costa atlántica.

Carlos y Gustavo D’Angelo presentaron su silla anfibia en octubre de 2017 en la Feria Internacional del Turismo (FIT)

 

Estas sillas tienen detrás una gran historia. Cuando tenía 22 años, D'Angelo tuvo un accidente con su moto y pasó once años de internación a internación, 28 cirugías, rehabilitaciones, hasta que dijo basta y solicitó que le amputaran la pierna. Encontró la manera de salir adelante dedicándose de lleno al diseño y la fabricación de productos para personas con discapacidad: sillas anfibias, juegos adaptados para plazas, sillas de ruedas para jugar al básquet y al rugby.

 

 

Fuente: Infobae

 

Imágenes: Infobae


Article Tags: #accesibilidad #discapacidad #turismo #sillas anfibias
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  • Pais Argentina
  • Provincia/Estado Buenos Aires
  • Tipo Discapacidad Motriz
  • Tipo Institucion Otro