Aquí te presentamos personas y proyectos que apuestan a la inclusión de las personas con discapacidad y que valen la pena exhibirse en nuestra “vidriera digital” de Por Igual +.

  •  
  •  
  •  

YO TAMBIÉN!: Espacios artísticos para potenciar la expresión de personas con discapacidad

 En esta ocasión, La Vidriera lleva su mirada hacia una iniciativa artística llamada Yo También!, creada por profesionales de diversas formaciones (desde diseñadores de imagen hasta comunicadores y psicólogos), cuyas vocaciones tienen un denominador común: la motivación para brindar un espacio de expresión y libertad emocional a personas con discapacidad.

Se trata de un espacio artístico en donde se facilitan herramientas para conocer el uso de las TIC y favorecer producciones artísticas por parte de los participantes, haciéndolos sumergir dentro del ámbito cultural de las artes visuales.

Sin más demora, desde PorIgual+ los invitamos a continuar leyendo para interiorizarse más sobre esta particular e interesante propuesta.

 

 

¿Cómo nace la propuesta Yo también!?

 

Al equipo de Talleres YO TAMBIÉN! lo conformamos profesionales de diversas formaciones, desde fotógrafos, diseñadores de imagen y sonido, comunicadores, psicólogos hasta terapeutas ocupacionales. En nuestra vocación coincidimos en dos cosas fundamentales: en primer lugar, creemos que el arte es un espacio para potenciar la expresión, la autoconfianza y la libertad personal de toda persona, y por otra parte, sentimos un fuerte compromiso hacia la creación y desarrollo de proyectos orientados a la inclusión de las personas con discapacidad.

En 2014 parte de nosotros fuimos convocados por una ONG para realizar un proyecto de fotografía para jóvenes con discapacidad en diferentes instituciones, el cual no tuvo continuidad. Dada la genuina experiencia de descubrimientos y aprendizajes mutuos que tuvimos la suerte y la alegría de vivenciar y compartir, nos decidimos a darle continuidad. Fue así como nos fuimos reuniendo con el propósito de elaborar una propuesta propia e innovadora con la suficiente flexibilidad para adaptarse a las características de cada grupo. Después de reuniones y debates, decidimos los objetivos comunes, los enfoques y la metodología lúdico-pedagógica de trabajo, sustentada en la dimensión vincular como experiencia de aprendizaje.

Es así como surgen los talleres YO TAMBIÉN!, los cuales son espacios artísticos basados en el uso de las TIC y pensados para personas con discapacidad (PcD), con el objetivo de favorecer su participación activa dentro del ámbito cultural de las artes visuales. 

  

 

¿Podrías comentarnos qué actividades llevan a cabo?

 

Brindamos talleres de fotografía, video, stop motion e ilustración. Realizamos en cada taller y según corresponda, cortometrajes, actividades lúdico-creativas, salidas culturales, muestras y proyecciones de los trabajos de los participantes. Actualmente, también estamos difundiendo estos trabajos en el circuito de festivales y espacios culturales. Cada taller se adapta y se renueva según las necesidades del grupo con el que se trabaja.

 

 

 

¿Qué los motivó a unir el arte junto con la inclusión como una propuesta en particular?

 

Nos motivó ver el modo en que muchos jóvenes con discapacidad logran expresarse con total libertad en los talleres artísticos.

Nuestra experiencia personal en la participación de talleres de arte nos ha marcado el camino. El arte libera, permite expresarnos y experimentar. Entusiasma la posibilidad de crear, la posibilidad de realizar una obra de arte. Y es que, habiendo experimentado esto en otros talleres como participantes, pretendimos abrir espacios similares para que las personas con discapacidad gocen de esta misma posibilidad. Y la propuesta es compartir un espacio donde el arte fluya, donde los participantes y los talleristas se enriquezcan. Donde la excusa del hecho artístico nos incluya en la vida de los otros, desde un ida y vuelta activo en cada encuentro.

También es cierto que la fotografía y el video tienen una magia especial que tiene que ver con el aporte que una herramienta tecnológica nos da al permitirnos transformar una cosa en otra, o sea, nos referimos a la magia de crear, componer, interpretar, y finalmente, generar una producción tangible en una imagen, solo con tocar un botón. Pero lo más rico es que ello no viene solo de la inmediatez del botón apretado, sino tanto del resultado de un recorrido de juegos de aprendizaje o de un proceso de actividades que favorece en los jóvenes el despertar de una capacidad creativa e imaginativa que se materializa en una expresión artística visual. Lo rico de estas producciones artísticas es que muchas veces se parte de imágenes e historias propias, las cuales nos abren a la riqueza de los mundos internos de cada uno.

Para las personas con discapacidad las herramientas tecnológicas no suelen ser tanto más complicadas que como para cualquier persona. El problema viene dado muchas veces por el entorno. Aún en muchas familias se mantienen ciertos cuidados exagerados frente al uso de cámaras, sin querer se les transmite cierto miedo al aparato:“yo no sé usarlo”, “lo puedo romper”, “no puedo con esta cosa”, “no la entiendo” son frases que solemos escuchar en los primeros encuentros.

Durante el transcurrir de los talleres, jugamos mucho a perder el miedo de romper la cámara o de equivocarnos. Y de a poco surge la confianza, vamos viendo como los jóvenes comparten su aprendizaje con otros compañeros y empiezan a manejar con más seguridad los aparatos. De hecho, nos sorprendemos mucho cuando, luego de empoderarse de las cámaras, las manipulan a su antojo y descubren su magia. Esto sucede cuando ven, por ejemplo, como los personajes de las historias que inventan cobran vida por medio de la sucesión de fotos en un corto de stop motion, o cuando sus voces grabadas por un micrófono resultan, después de la edición, ser las voces de los personajes creados. Lo mismo pasa cuando descubren que sus fotografías podían decir algo, al verlas expuestas y recibir preguntas de la gente que las observan en una muestra. Allí se dan cuenta de que no solo fueron capaces de aprender a sacar fotos o grabar un corto, sino de que ellos también tienen algo que contar, algo que decir y compartir con los demás.

Ese es nuestro mayor motor, verlos expresarse y usar estas herramientas para comunicarse y sentirse parte de algo más grande que un espacio de taller. Verlos decir “yo ya sé”, “yo lo hago”, “YO TAMBIÉNquiero, puedo, deseo, hago…

 

 

 

¿Qué nos pueden contar sobre los talleres en sí? Respecto a edades, dónde lo realizan, datos de contacto, etc.

 

Los talleres YO TAMBIÉN! son itinerantes. No tenemos un lugar único y fijo donde los damos. Los ofrecemos a ONG, escuelas especiales, centros de día/rehabilitación y espacios culturales. Queremos promover en cada espacio la magia de las artes visuales (foto y video) en las vidas de las personas con discapacidad.

Por eso, las organizaciones que deseen desarrollar esta propuesta pueden escribirnos por mail a talleresyotambien@gmail.com o llamarnos por teléfono al (011)-5979-0182 / (011)-3911-0770. Para seguirnos y ayudarnos a difundir esta propuesta por Facebook, allí nos encuentran como: www.facebook.com/talleresyotambien.

Luego de haber realizado algunos talleres de fotografía y stop motion durante 2014 y 2015, hemos recibido inquietudes por parte de los familiares de las PcD participantes, relacionadas con la intención de querer darle más y mejor continuidad a esta formación. Y allí es donde nos dimos cuenta de que son escasos los espacios culturales que dediquen parte de su espacio a promover y fortalecer estas actividades y obras. Lo cual nos lleva día a día a pretender dar respuesta desde YO TAMBIÉN! y es por eso que estamos trazando nuevas redes con otros grupos y propuestas similares, para mejorar y brindar más y nuevos espacios que permitan la continuidad del desarrollo artístico de las PcD en las artes visuales.

 

 

 

 

¿Alguna anécdota en particular que recuerden sobre estos talleres?

 

En el primer taller que dimos, teníamos cierto temor sobre las posibilidades de los jóvenes para manejar con confianza las cámaras, y hasta donde podíamos apuntar con los contenidos. Digamos que nosotros también partíamos de un prejuicio, y propusimos solo trabajar con cámaras digitales (pocket). A lo largo del taller, nos sorprendían las repreguntas e intención de varios participantes, e íbamos sacando fotos y grabando con nuestra réflex para tener registro. Uno de los últimos días de taller, propusimos realizar las fotos del trabajo final usando las réflex en modo automático. Uno de ellos le preguntó a un voluntario qué significaban los demás símbolos que veía en la cámara. Una vez que evacuó sus dudas tras la impecable explicación que le dieron, el joven dijo “ok, ya entendí, yo las quiero sacar en manual”, y así lo hizo perfectamente. Ese día aprendimos desde la total experiencia que definitivamente no hay techos, que todos pueden según sus intereses empoderarse de la cámara.

La magia del cine también es otra anécdota del taller de stop motion que vivieron un grupo de jóvenes el año pasado. Esta magia la sintieron cuando, luego de grabar las voces de los personajes de la historia que habían creado, vieron el video editado. Se codeaban entre ellos diciéndose: “esa soy yo”, “¡ese sos vos!”. En esa última clase, comprendieron que ellos mismos habían creado una trama con personajes, deseos, conflictos y soluciones, que la habían realizado en cada foto que sacaron, y que sus propias voces los representaban ahora en esa historia para mostrar al mundo.

En el campo de lo expresivo, otra linda anécdota para compartir fue cuando realizamos un ejercicio de luz y foto, al cual llamamos Contracara. Consiste en iluminar solo la mitad del rostro, de manera que en la foto quede media cara en la oscuridad. El fin del ejercicio era introducir el tema de las capacidades de cada uno, para mostrar luego como una foto podía ilustrar metafóricamente las cosas que nos faltan, las cosas que tenemos y lo que reflejamos de ambas. Cuando se realizó la ronda donde cada uno en un juego expresaba “lo que tengo para dar y lo que me falta”, empezó a sucederles que podían decir aquello que necesitaban de los demás porque les falta o costaba, pero les resultaba muy difícil encontrar aquellas cosas que sí tenían para compartir, esa parte luminosa como don o valor especial de cada uno. Lo increíble fue cuando otros compañeros se metían en su exposición para decirles “si vos sos re buen amigo, siempre me ayudás con la mochila”, o “vos tenés muy buena onda, siempre nos hacés reír”, y así, cada compañero empezaba a decirle al otro las cualidades que veía en él. Eso fue increíble, de pronto un ejercicio de foto y búsqueda de sentido despertó una interrelación y valoración personal y grupal maravillosa. Ese día nos fuimos todos inflados de alegría: el taller era un espacio donde encontrarse con uno mismo y con los otros, siendo como eran.

 

 

 

¿Cuáles son sus próximos proyectos?

 

Lanzaremos en mayo una campaña de donación de cámaras para poder contar con más equipos y de diferentes modelos, de manera que nos facilite proponer otros tipos de actividades a los participantes. Una de las que más nos motiva y tenemos muchas ganas de que realicen es Días de mi vida. Consistirá en entregar una cámara a cada joven con discapacidad para que se la lleve a su casa por una semana y fotografíe diferentes situaciones de su día a día. De esta forma, podríamos realizar a fin de año una muestra fotográfica-documental sobre las vidas de las PcD. La campaña se llamará YO TAMBIÉN! DONO y andará dando vueltas por las redes sociales con ese hashtag. Para contactarse y acercarnos donaciones, la casilla de mail es yotambiendono@gmail.com.

Además de continuar con los talleres en Buenos Aires, estamos proyectando un viaje por cuatro países latinoamericanos para brindar talleres de foto y realizar un fotolibro colectivo donde las PcD nos cuenten con sus propias fotos sus deseos y sueños. Para ello, entre junio y agosto de 2016 realizaremos una convocatoria para que las ONG o escuelas especiales de Bolivia, Perú, Ecuador y Colombia puedan mandar su solicitud de inscripción para participar, recibiendo los talleres, capacitación a docentes y ser parte del fotolibro y documental que realizaremos durante esta experiencia en 2017.El objetivo es promover talleres de artes visuales en estos países, donde las necesidades de la población de PcD suelen están muy relegadas, sobre todo, en materia cultural. El proyecto se llama YO TAMBIÉN soy Latinoamérica, mediante el cual iremos en búsqueda de compartir saberes y aprendizajes mutuos en el encuentro intercultural a través de la fotografía, con el propósito de que a través de sus fotos, las PcD también puedan mostrarse como parte constructora activa de la cultura de este continente.

 

  

DATOS DE CONTACTO

Coordinación del taller: Melina Martínez y Nataly Mosquera

Celulares: 01159790182 / 01139110770

 

 

Por Gabriel Barbero

Equipo de prensa de Por Igual +

Colabora en la edición: Miriam Coronel

  


Article Tags: #personas con discapacidad #inclusión #arte #comunicación #estudiantes con discapacidad #yo también #talleres artísticos #stop motion #caámara #filmación #fotografías #estudar #talleres atísticos inclusivos
0 comentarios